Cristian Girard, director ejecutivo de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires, ARBA, subrayó la importancia de una reforma tributaria en Argentina que minimise distorsiones, refuerce los impuestos directos y ofrezca previsibilidad al sector privado en este proceso de cambio. Girard participó en un encuentro de trabajo organizado por la Unión Industrial Argentina en su sede de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con la asistencia de más de 70 miembros de empresas, cámaras y federaciones en un formato mixto. En su intervención, el director de ARBA indicó que “la reforma tributaria que necesita Argentina a nivel nacional va a requerir tiempo” y destacó que, durante este camino, es fundamental proporcionar “suficiente claridad para dar previsibilidad al sector privado sobre cómo vamos a recorrer ese camino, que sin dudas hay que recorrer”. Girard observó que existe consenso sobre la necesidad de “eliminar impuestos distorsivos”, aumentar la carga de los impuestos directos y disminuir la de los indirectos. Sin embargo, advirtió que esta transformación necesita considerar el contexto económico: “Lo primero que tenemos que tener en claro es que primero hay que crecer y, una vez que estemos creciendo, con un crecimiento consolidado, entrar en estas discusiones”. En este sentido, propuso enlazar la lucha contra la evasión fiscal con una reducción gradual de la carga impositiva para aquellos que cumplen con sus obligaciones. “Uno de los pasos que transicionalmente podemos dar es esto del combate a la evasión puesto al servicio de bajar los impuestos”, expresó. Además, planteó la posibilidad de establecer “un consenso o un pacto público-privado” que permita transferir las mejoras en la recaudación obtenidas gracias a una disminución de la evasión a menores alícuotas para el sector formal. Durante la apertura del encuentro, Girard repasó los principios que guiaron la gestión de ARBA desde diciembre de 2019, con la llegada de Axel Kicillof al gobierno: facilitar el cumplimiento tributario, disminuir los costos financieros sobre la producción y el comercio, y fortalecer la progresividad mediante una fiscalización inteligente que promueva cambios rápidos en el comportamiento ante incumplimientos. Como resultado de esta política, se logró una notable disminución de los saldos a favor en Ingresos Brutos. Gracias a modificaciones en los regímenes de retención y percepción, así como a la adecuación de alícuotas y la agilización de los mecanismos de devolución y compensación, estos saldos se encuentran en niveles mínimos históricos desde la creación de ARBA, situándose en julio de 2026 alrededor de un mes del impuesto determinado, considerablemente por debajo de años anteriores, sin afectar la recaudación provincial. Girard también destacó la implementación del régimen Riesgo 0, SAF 0, que busca actuar antes de que se acumule un saldo a favor. Esta herramienta ajusta las alícuotas de retención y percepción para contribuyentes con buen comportamiento fiscal y busca adecuar los anticipos al impuesto que realmente corresponde pagar, evitando así la inmovilización innecesaria de capital de trabajo y proveyendo mayor liquidez y previsibilidad al sector productivo. Dirigiéndose a los representantes industriales, Girard enfatizó que la discusión tributaria debe formar parte de una agenda productiva más amplia, señalando que “los problemas de la industria no se acaban, no se agotan, en Ingresos Brutos o el Impuesto al Cheque”. Destacó el papel crucial de la industria, la inversión en investigación y desarrollo y la creación de un sistema nacional de innovación, ciencia y tecnología como fundamentos para transformar el crecimiento económico en desarrollo nacional. Finalmente, Girard reafirmó la disposición de ARBA para mantener una agenda de trabajo continua con el sector privado, con el fin de analizar propuestas, mejorar procedimientos y reducir distorsiones. “A todo lo que sean propuestas y mejoras, nosotros vamos a estar abiertos”, concluyó.