Emilio Basavilbaso logró lo que nadie, ni siquiera el Presidente, ni ningún tema de gestión había conseguido desde que asumió el macrismo: que el ala técnica y el ala política del Gobierno se unieran en la crítica. En medio de la polémica por el cambio en el cálculo para el aumento de las jubilaciones, desde ambos sectores cuestionaron el manejo del titular de la ANSeS, quien de todos modos seguirá firme en su cargo.
Vale la explicación: Basavilbaso cuenta con el aliciente de haber conducido al organismo a quizás el mayor logro de la gestión M hasta el momento, la reparación histórica a jubilados. Y hasta el momento no había protagonizado ningún escándalo. Incluso, había esquivado las críticas por la apropiación de la base de datos de la ANSeS para publicidad, medida por la que se lo señaló al jefe de Gabinete Marcos Peña.
El asunto es que este jueves desde el Gobierno se lo apuntó por la resolución, que luego Mauricio Macri decidió dejar sin efecto.
El cambio obedecía a que, según la ANSeS, se sobrevaloraba la variación que tenía la recaudación de los recursos tributarios destinados al pago de jubilaciones. Con la variante, este mes se aplicó un aumento del 12,65% sobre las jubilaciones en lugar del 12,96% que correspondía.
La feroz reacción de la oposición y el ahorro, considerado “mínimo” por el Gobierno, llevaron a que Macri diera marcha atrás.
Pero igual el tema dejó al descubierto varias grietas. Los primeros en alzar la voz fueron las espadas macristas en la Cámara de Diputados, los referenciados en Emilio Monzó y otros de origen radical.
“No nos avisaron que iban a soltar este tema y nos reventó el problema en plena sesión. Son errores que no pueden pasarnos más… Igual, esta vez ellos (por el peñismo) no tuvieron nada que ver: Basavilbaso no les avisó nada”, apuntaron fuentes del Congreso a este sitio.
Desde el ala técnica, pese a murmurar que el monzonismo “podría haber defendido más el tema”, admitieron que no pudieron avisar nada porque “ANSeS se mandó solito, sin tener en cuenta el sentido de la oportunidad: era justo el día de la ley de ART, en medio de lo del Correo, con la oposición buscando sangre”, relataron. “Capaz, si iba otro día y se explicaba bien el tema o se hablaba con la oposición, no pasaba nada”, ampliaron.
Cerca de Basavilbaso rechazaron de plano las acusaciones y dijeron que el funcionario “no se mandó solo” y aseguraron que tanto el Presidente como Peña “ya estaban avisados”.
Aunque admiten que no fue acordado el momento.
Igual, pese a la marcha atrás del Gobierno, Basavilbaso está “firme”, dicen en Casa Rosada.
