Política

BERGMAN GANA AIRE PERO SABE QUE ES EL “PRIMER NOMINADO”

Macri le dio una chance más pero a partir de ahora Jefatura de Gabinete le toma “examen” todos los días.

Los cambios en el Gabinete, luego de que el Presidente dijera que estaba muy “conforme” con su equipo, impactaron fuerte puertas adentro del Gobierno. Y el ministro de Medio Ambiente Sergio Bergman, que era uno de los que había quedado en la mira, sabe que no tiene más margen de error, si quiere evitar su salida.

Si bien todo parecía indicar que el rabino iba a seguir el camino que Macri abrió cuando le pidió la renuncia al ex ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay, fuentes oficiales confirmaron a este medio que su caso “es diferente” y “tiene una oportunidad más”.

El asunto es que lo que mantiene a Bergman en el Gobierno es sólo su vínculo directo con Macri -no responde a ninguna otra facción interna, su “padrino” es el propio Presidente- y su buena predisposición a alinearse detrás de la línea que baja el jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Al revés que en el caso de Prat Gay, a quien se le reconocían logros de gestión, como la salida del cepo y el arreglo con los buitre; a Bergman se le objetan muchos aspectos de su trabajo en el ministerio. Además, claro, del polémico nombramiento de un joven asesor de 19 años con un sueldo de $70 mil en un momento en el que el Gobierno decidió congelar incorporaciones a su plantilla de empleados y contratados.

Pero Begman está tranquilo. O al menos intenta transmitirle a los suyos. Habló con Macri y Peña y le dieron una chance más. Por eso ya imprime cambios en su cartera y visita todos los días Casa Rosada con un solo objetivo: reportar cara a cara a Peña.

Entre el jefe de Gabinete y sus vices Mario Quintana y Gustavo Lopetegui se encargan de controlarlo. Y además de cuestiones de gestión también pusieron al equipo de comunicación de Gobierno a trabajar celosamente sobre el discurso del rabino.

“Ya no puede hablar más con términos ‘religiosos’ o ‘filosóficos’, tiene que dejar atrás el chip de la campaña”, explicó una alta fuente oficial a este sitio.

Bergman, que no quiere ser candidato, aceptó las nuevas reglas y jugará su última carta para mantenerse en el Gobierno. Sabe, como les dijo a los suyos hace unos días, que es “el primer nominado de la casa” desde que asumió el Gabinete en diciembre de 2015.