La senadora nacional y jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, delineó su visión estratégica para el próximo ciclo electoral, condicionando sus aspiraciones personales al éxito del proyecto de Javier Milei. En una reciente entrevista televisiva, la exministra de Seguridad no solo se mostró abierta a ocupar roles de mayor jerarquía, como la vicepresidencia, sino que profundizó en la necesidad de que el actual oficialismo rompa con la inestabilidad histórica de las gestiones no peronistas en Argentina.
Bullrich habló de su futuro político
La charla comenzó con un matiz humano y distendido, donde Bullrich bromeó sobre sus posibles retos personales. «Ya te dije que voy a MasterChef», comentó entre risas, citando el apoyo de su nieto como «juez» de sus habilidades culinarias. No obstante, este preámbulo dio paso rápidamente a una definición de pragmatismo político sobre los escenarios que baraja para 2027: «Puedo ir a la Ciudad, puedo quedarme en el Senado, puedo ir a la Vicepresidencia, puedo no ir a ningún lado», señaló, enfatizando que su ubicación en la boleta será una decisión táctica del Presidente.
Luego, la legisladora se refirió a los distintos escenarios políticos que podrían abrirse en los próximos años. «Puedo ir a la Ciudad, puedo quedarme en el Senado, puedo ir a la Vicepresidencia, puedo no ir a ningún lado«, afirmó. Sin embargo, aclaró que hoy su prioridad no pasa por un cargo específico, sino por el futuro del proyecto libertario.
La prioridad: la reelección de Milei
El eje central de su análisis se posó sobre la importancia simbólica y práctica de la reelección de Milei. Para Bullrich, esto representa el verdadero «test de resistencia» de la centroderecha y el liberalismo en el poder. «Históricamente, la reelección de Milei es un paso fundamental», explicó, estableciendo un crudo contraste con la suerte de sus predecesores. El recuerdo de los mandatos truncos o debilitados de Raúl Alfonsín, quien debió adelantar la entrega del mando en 1989, y de Fernando de la Rúa, cuya gestión colapsó en 2001, sobrevoló la argumentación de la senadora.
Incluso en el caso más reciente de Mauricio Macri, quien logró completar su mandato pero fracasó en el intento de ser reelecto en 2019, Bullrich ve una lección de aprendizaje. Para la legisladora, romper este ciclo de «gobiernos de transición» es la única forma de consolidar un cambio cultural y económico de largo plazo. «La medida del éxito del proyecto es la reelección», sentenció, subrayando que su energía estará puesta en que el salto institucional que Argentina no pudo concretar en décadas se haga realidad bajo el liderazgo libertario.
Finalmente, Bullrich insistió en que su mayor aspiración es contribuir a que la Argentina logre una continuidad política que, según recordó, no pudieron alcanzar otros gobiernos no peronistas. «Tengo el deseo de que ese salto institucional que la Argentina no pudo hacer en gobiernos no peronistas lo haga«, concluyó, reafirmando su respaldo al liderazgo de Javier Milei.
