Política

Cristina Kirchner critica su condena en una carta abierta

La ex presidenta Cristina Kirchner publicó una carta abierta en la que cuestionó una vez más su condena en la causa Vialidad, argumentando que el proceso judicial estuvo signado por el “machismo estructural”. En el comunicado, también anunció que ha dispuesto presentar una denuncia ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en contra de la sentencia que la afecta.

“Lo que he padecido y padezco no puede entenderse solo como una sucesión de errores judiciales. Estamos ante graves violaciones de derechos humanos, alimentadas por un machismo estructural que persiste en sectores del sistema judicial argentino”, reflexionó en la carta compartida a través de sus redes sociales.

En esa misma línea, continuó: “Durante años, se ha intentado juzgarme no únicamente por mis actos, sino también por mi condición de mujer, por ejercer firmemente el liderazgo político y por nunca haber accedido a los privilegios de aquellos que siempre creyeron que el poder les pertenecía en exclusiva”.

“Quiero ser clara: cada una de las arbitrariedades cometidas en mi contra persigue un único objetivo: la proscripción de mi participación en la vida política. La proscripción perpetua es, en realidad, la verdadera pena principal. La privación de la libertad durante seis años representa solo una sanción accesoria”, subrayó en su mensaje, y añadió: “El objetivo es impedir que una parte del pueblo argentino tenga la posibilidad de elegir libremente el proyecto que representa sus esperanzas”.

“Hoy me dirijo a cada argentina y a cada argentino con la serenidad de quien es consciente de que la verdad tiene una fuerza que ninguna operación política, ninguna campaña de desprestigio y ninguna sentencia injusta podrán derrotar para siempre. He dedicado mi vida al servicio de la Argentina con la firme convicción de que la política es la herramienta más noble para transformar la realidad, ampliar derechos y construir un país más justo, más libre y más solidario”.

“Por eso, el ataque del que soy víctima no tiene como destinataria solo a una persona. Está destinado a un proyecto político y, por encima de todo, a la voluntad soberana del pueblo argentino”, destacó.

Kirchner también hizo hincapié en que es necesario cuestionar el hecho de ser la única mujer electa y reelecta presidenta de la República Argentina y, al mismo tiempo, la única ex presidenta condenada por la Corte Suprema. “¿De verdad alguien puede pensar que esto es una mera coincidencia?”, se preguntó.

Cuando una mujer es perseguida con un nivel de violencia, estigmatización e injusticias que sobrepasa los límites, llegando al extremo de ser un incentivo para atentar contra su propia vida, como ocurrió el 1 de septiembre del año 2022, no se presenta simplemente ante una injusticia individual. Se manifiesta una clara evidencia de un machismo arraigado que aún perdura en instituciones que deberían garantizar la igualdad, la imparcialidad y el respeto a la dignidad humana.

No obstante, y como siempre, deseó dejar en claro que “cada una de las arbitrariedades cometidas en mi contra tiene un único objetivo: proscribirme de la vida política. La proscripción perpetua es, de hecho, la pena primordial. La restricción de mi libertad por seis años es meramente accesoria. Quieren evitar que una parte del pueblo argentino pueda elegir libremente el proyecto que anhela”.

Kirchner hizo hincapié en que la proscripción de un líder político no solo afecta a esa figura, sino que constituye una violación de los derechos políticos de todos los ciudadanos. “Cuando se manipulan los tribunales para excluir a adversarios políticos, el pueblo pierde el derecho a decidir su propio destino”, afirmó.

Subrayó que este fenómeno no es exclusivo de Argentina, ya que, lamentablemente, se observa en todos los continentes la creciente utilización del sistema judicial como una herramienta para neutralizar a líderes políticos con respaldo popular. Cambian los países, los nombres y las circunstancias, pero el método permanece inalterado: se convierte el Derecho y el Sistema de Justicia en dispositivos políticos para eliminar opositores que no pudieron ser derrotados en las urnas.

Kirchner advirtió que este hecho representa una de las mayores amenazas para las democracias constitucionales, porque la democracia pierde su esencia verdadera cuando los jueces sustituuyen la voluntad popular y cuando los procesos judiciales dejan de buscar la verdad, transformándose en instrumentos de persecución y proscripción política.

Frente a esta problemática, manifestó que no cederá al odio ni a la violencia. “No responderé con rencor. Responderé con más Derecho, más democracia y más verdad”, expresó. En función del profundo sentido cívico y del respeto institucional que guían su vida y acciones, junto con la indignación por las ilegalidades sufridas, comunicó su decisión de presentar una denuncia ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

“Lo hago convencida de que el Derecho Internacional de los Derechos Humanos es un logro de la humanidad para momentos como este: cuando los mecanismos internos de un país dejan de proteger a sus ciudadanos frente a abusos de poder”.

En 2022, luego de ser blanco de un atentado, un grupo de juristas internacionales reconocidos, que incluye a personalidades como Raúl Zaffaroni (Argentina), Patricio Pazmiño Freire (Ecuador), Baltazar Garzón Real (España), Juárez Tavares (Brasil), Francesco Shiaffo, Sergio Moccia y Antonio Cavaliere (Italia), formuló la primera denuncia en respuesta a la feroz persecución que padecía, señalando las irregularidades y numerosas violaciones a sus derechos fundamentales. A esta situación le siguió la condena y proscripción en el caso “Vialidad”.

Para avanzar en esta nueva etapa de defensa, Kirchner decidió convocar a dos abogados extranjeros de renombre y reconocida trayectoria en la defensa de los derechos humanos: el español Javier Borrego y el brasileño Rafael Valim. Su experiencia y compromiso con el Estado de Derecho permitirán que esta problemática sea abordada con el rigor jurídico necesario.

“Ante ese Comité, todos los jueces argentinos que participaron en mi juzgamiento estarán bajo el escrutinio del Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Allí deberán responder, no ante un gobierno ni un partido político, sino ante los principios universales de independencia judicial, debido proceso, igualdad ante la ley y protección efectiva de los derechos fundamentales”, concluyó.

Kirchner se dirigió a sus compatriotas asegurando: “Jamás me doblegaré ante quienes piensan que pueden vencer mediante la persecución y el miedo. Nunca podrán quebrantar mis convicciones ni mi compromiso con la Argentina. Lucharé hasta el último día por el reconocimiento de mi inocencia”.

Finalizó enviando un mensaje de aliento a quienes atraviesan momentos de angustia, incertidumbre o tristeza, instándolos a no perder la esperanza: “No bajen los brazos. No permitan que les roben la ilusión. La historia de nuestro pueblo muestra que ninguna injusticia ha sido eterna y que ninguna proscripción ha logrado extinguir la voluntad popular”.

“Confío plenamente en la conciencia democrática del pueblo argentino. Les digo, con la misma fe y convicción con la que siempre enfrenté las horas más difíciles de nuestra historia y las de mi propia vida: pronto nos volveremos a encontrar. Volveremos a caminar juntos. Volveremos a construir una Argentina donde la solidaridad vuelva a ser un valor, donde la equidad guíe el destino de la Nación y donde la dignidad del pueblo esté siempre por encima de cualquier privilegio”.

“Porque los pueblos pueden ser perseguidos, difamados y atacados. Pero jamás podrán ser derrotados cuando permanezcan unidos en defensa de la democracia, la memoria, la justicia y la verdad. Muchas gracias. Y que Dios y la Virgen siempre protejan al pueblo argentino.”