Política

Daza señaló la incertidumbre como freno a la inversión y relativizó la recesión técnica

En el Foro de Abeceb, el viceministro de Economía, José Luis Daza, afirmó que la reconfiguración de la economía mundial representa una oportunidad para la Argentina. Pero advirtió que aún hay un obstáculo central para convertir ese potencial en inversiones: la incertidumbre.

Daza cuestionó la “terminología” que ubica al país en recesión y no se refirió al salto del riesgo país a 920 puntos. Sí admitió que esperaba un crecimiento mayor.

Consultado sobre por qué no llegan las inversiones, el funcionario respondió que “el principal determinante es la incertidumbre sobre las reglas cuando va a operar una nueva inversión”.

Sin embargo, puso el acento en las perspectivas de largo plazo y aludió a las condiciones heredadas: “Argentina tuvo durante años restricciones cambiarias, límites a los flujos de capital y una estructura tributaria que desalentó la inversión”.

“En la Argentina, sin lugar a dudas, ha habido un esfuerzo por mantener las reglas que estamos exigiendo”, dijo. Aseguró que esa continuidad es valorada en el exterior.

Como muestra del interés inversor, destacó los proyectos canalizados mediante el RIGI: según sus cifras, hay 75.000 millones de dólares aprobados y otros 200.000 millones en carpeta. De todos modos, señaló que la ejecución todavía es incipiente: “El 96% de lo que está en carpeta y va a venir más, está por delante”.

El viceministro aseguró que en los próximos años esa cifra se traducirá en 200.000 millones de dólares. “Lo que se viene es incomparable”, agregó.

Ante quienes reclaman resultados inmediatos, Daza pidió tomar perspectiva: “Estamos en la etapa de siembra, estamos en la etapa de preparar el terreno”.

Su diagnóstico sobre la inversión se enmarca en una mirada más amplia sobre el nuevo escenario mundial, que, según sostuvo, puede resultar especialmente favorable para la Argentina, más allá de los cambios políticos en Estados Unidos.

Daza explicó que la globalización concentró durante décadas una parte importante de las cadenas productivas en Asia. A su juicio, la pandemia y la disputa tecnológica entre Estados Unidos y China alteraron esa dinámica: los países comenzaron a considerar la vulnerabilidad y la seguridad del abastecimiento como factores centrales.

En ese nuevo mapa, la Argentina dispone de recursos que, según el funcionario, adquieren valor estratégico: energía, cobre y otros materiales relacionados con la electrificación. “Tenemos energía en abundancia, tenemos lo que es clave para la electrificación, que es el cobre”, afirmó.

Por ese motivo, Daza relativizó el posible impacto del cambio político en Washington sobre el interés estadounidense por la Argentina. “Este interés de Estados Unidos por Argentina trasciende totalmente la partición política de Estados Unidos”, sostuvo. Y añadió: “Hay intereses nacionales que son muchísimo más importantes que esto”.

Según su interpretación, el interés estratégico empezó durante la primera administración de Trump y se mantuvo bajo el gobierno de Joe Biden. La disputa tecnológica entre las dos potencias y la necesidad de asegurarse recursos críticos, señaló, van más allá de los ciclos electorales.

Para Daza, el debate sobre la llegada de inversiones también debe contemplar la estabilidad macroeconómica.

Durante su exposición, planteó que la desaceleración de la inflación es una señal importante para evaluar la confianza del sector privado. A la vez, sostuvo que reducir la incertidumbre sobre las reglas es fundamental para que esa confianza se convierta en proyectos.

“En la Argentina, sin lugar a dudas, ha habido un esfuerzo por mantener las reglas”, afirmó. También vinculó esa continuidad con una condición más general: “Los países que son exitosos son los países que perduran con las políticas correctas”.

Daza puso el foco, además, en la trayectoria económica argentina. “No hay en el mundo un país que pasó más tiempo en recesión en los últimos 75 años que la Argentina”, sostuvo, al referirse al costo de la inestabilidad y de los cambios reiterados en las reglas económicas.

Para ilustrar lo que podría ocurrir si el país logra sostener el proceso, recurrió al ejemplo de Chile. Recordó el papel del Decreto Ley 600 en la atracción de inversiones y destacó la importancia de la minería en la transformación de ese país.

De acuerdo con su comparación, Chile reunió alrededor de 50.000 millones de dólares en inversiones mineras a lo largo de 40 años, mientras que la Argentina podría recibir 200.000 millones de dólares en una década.

“En 10 años la gente no tiene noción de lo que se viene en Argentina”, afirmó. Cerró con una frase que sintetizó su perspectiva: “Lo que se viene en Argentina en términos de perspectiva (…) es incomparable”.