Política

EL DÍA QUE ALFONSÍN DIJO NO

Los dos tenían otra expectativa sobre el encuentro. Creían que se conocían a pesar de jamás haber hablado más que dos palabras cordiales y de ocasión. Lamentablemente, la primera reunión a solas que mantuvieron María Eugenia Vidal y Ricardo Alfonsín no fue como los dos lo planearon ni proyectaron.

Es más. La gobernadora y el heredero del apellido más ilustre de la política de los últimos 30 años terminaron la charla con la idea de que jamás se iban a poner de acuerdo y que por más que pasasen horas explicándose mutuamente, nada cambiaría.

La reunión fue el miércoles pasado en la sede del Banco Provincia en la Capital Federal y fue organizada por el secretario general de la gobernación, Fabián Perelchonik, quien además de consultor y encuestador supo ganarse la vida como asesor de los bloques del Senado radical.

“Lo único que hacía era proponerme cargos. Diputado nacional, en cualquier lugar, del primero al tercero, y cosas así… Hasta me ofreció la Embajada en España”, tronaba desconsolado Alfonsín, quien aún hoy no puede entender por qué no lo entienden.

En su lógica, Cambiemos debe una construcción colectiva, donde el presidente Macri y la gobernadora tengan la decisión primera y final. “Pero en el medio algunos temas claves, como la de las mineras u otras reformas que debremos defender en el parlamento se nos consulte”.

No es difícil entenderlo. Sin embargo, desde el entorno de Vidal insisten que “el único propósito de los radicales son los cargos”. Algo no funciona.

Para peor, muchos radicales no quieren saber nada con la alianza con el PRO. A ellos no les importan nada, y ni siquiera participan, aunque cuando lo hacen, como Juan Manuel Casella, lo hacen pidiendo la ruptura.

Figuras como Ernesto Sanz, de gran cercanía con el presidente Macri, o Daniel Salvador, vicegobernador y presidente del radicalismo provincial, aparecen como los “colaboracionistas franceses en la segunda guerra” ante la poca participación que le dan desde el oficialismo PRO.

En el medio, un amplio abanico de miradas atraviesan el centenario partido. Decenas de intendencias, nuevas goberanciones, y la expectativa que, de mínima, retendrán la msima cantidad de cargos que ponen en  juego, cosa que “solos jamás obtendríamos”.

Mientras se escribe esta nota, en el Congreso de la Nación,los legisladores radicales, a cargo de Mario Negri, discutirán su futuro dentro del bloque Cambiemos. Es que fueron vetados dos de sus candidatos en los principales distritos de Santa Fe y Córdoba. “Además de pelearnos los espacios, desde el PRO hasta se animan a vetarnos los candidatos”, braman de bronca. Continuará.