Las tres fuerzas mayoritarias en el territorio bonaerense tienen problemas internos que los paralizan o hacen que nadie se tome en serio el trabajo territorial.
Cambiemos tiene el gran inconveniente de no poder acomodar a la ansiosa dirigencia que pretende tomar el poder de los distintos municipios debido a que “cada cacique” territorial tiene un referente nacional o provincial diferente.
En el Frente Renovador la cuestión es mucho más sencilla, pero tampoco es tan fácil de resolver, máxime cuando se mezclan necesidades e historias políticas casi intocables entre sí, como los seguidores de Margarita Stolbizer y los peronistas de Sergio Massa.
Mientras tanto, el Frente Para la Victoria todavía se debate en participar de internas o que cada referente aparezca en el cuarto oscuro merced a la legalidad de un partido prestado. Para peor, los “grandes candidatos”, Cristina Fernández de Kirchner Florencio Randazzo no dan señales claras de sus deseos y tiempos de largada.
A la histórica pretensión radical de más y mejores lugares en las listas hay que sumarle la intransigencia que tienen los dirigentes poco experimentados o bastante, según sea la localidad, pero a la hora de pasar el tamiz de la mirada superestructural “todo valen lo mismo”. Y ahí estalla todo.
Randazzo, por su parte, aún no le ha dicho nada a nadie, y solo se limita a hablar con dirigentes sindicales o gobernadores. “Con los votos de Salta no se gana la provincia” se quejó días atrás uno de los hacedores cotidianos del Grupo Esmeralda, intendentes que desde hace tiempo le piden que se presente pero hasta ahora no tuvieron éxito.
La referencia de “los votos de Salta” tiene que ver con el diálogo que mantuvieron el ex ministro de Transporte e Interior con el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, de buen diálogo con la Casa Rosada.
Mientras tanto, Massa especula con no hacer con lo que finalmente tendrá que hacer: presentarse como candidato a senador provincial, aunque la ancha avenida del medio se le angoste cada día más porque la ex presidente y su fanatizado grupo de seguidores aseguran la polarización con el oficialismo que gusta de todo eso.
