Respecto a la relación con Brasil, Quirno subrayó la diferencia entre el ámbito político y el institucional: “No hay posibilidad alguna de que de nuestro lado la relación se rompa”, sostuvo el canciller. Reconoció que el embajador brasileño había sido convocado a consultas, pero destacó que Argentina no había tomado una medida similar. “Dejamos la disputa electoral y la diferencia ideológica en ese marco. No la trasladamos al plano institucional”, añadió. En este contexto, hizo hincapié en que las discrepancias no impidieron que el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur entrara en vigor el 1 de mayo, tras veinticinco años de negociaciones.
En relación al comercio entre ambos países, Quirno se mostró confiado de que las tensiones políticas no afectarían el intercambio. Atribuyó las proyecciones negativas a la “politización interna de una diferencia ideológica” por parte de la oposición y reafirmó que Brasil sigue siendo el principal socio comercial de Argentina.
Acerca de la bandera desplegada en el partido contra Inglaterra, el canciller fue contundente: “No hay crisis diplomática con el Reino Unido. La bandera dice una verdad. No tenemos nada de qué pedir disculpas”. Además, desmintió que un subsecretario de la Cancillería se hubiera reunido con el embajador británico para ofrecer excusas. “Absolutamente, completamente y mil por ciento falso”, respondió ante esa versión.
Quirno también reveló que, en la semana previa al partido, Argentina convocó al embajador británico a la Cancillería para presentarle una nota de protesta por el paso de un buque del Reino Unido por el estrecho de Magallanes sin cumplir con los procedimientos establecidos en el Acuerdo de Madrid. El barco navegó entre el 4 y el 8 de julio sin notificar en ninguna de las dos ocasiones. “Según ellos, llevaban pertrechos a la Antártida en julio”, ironizó el canciller, quien aclaró que la campaña antártica argentina comienza a finales de octubre. La nota de protesta fue entregada el lunes 13, el primer día hábil tras el incidente.
En referencia al proyecto de explotación petrolera Sea Lion, Quirno reafirmó que el Gobierno argentino no reconoce las licencias otorgadas por las autoridades de las islas y que ya ha sancionado a las empresas involucradas, incluidas una israelí y una británica. “Vamos a defender los derechos de Argentina no solo en los tribunales argentinos, sino en los internacionales”, advirtió.
Sobre la campaña en contra de Argentina que circuló en redes sociales durante el Mundial, el canciller reconoció su existencia, apuntando que los mensajes originaban principalmente desde cuentas brasileñas y mexicanas, aunque admitió no contar con evidencia de financiamiento externo. “Hay mucha plata corriendo en redes. Está claro que hay gente que gana mucho con el algoritmo y se sube a los temas”, afirmó.
En cuanto a la visita de Kristalina Georgieva al país, Quirno rechazó la idea de que la directora gerente del FMI esté diseñando o administrando el programa económico argentino. Resaltó que el Gobierno llegó al poder con un plan propio, más ambicioso que cualquier demanda del organismo, y subrayó los resultados obtenidos, como la eliminación del déficit fiscal en un mes y del cuasifiscal en seis meses. “En noviembre del 23, el escepticismo era mucho mayor. Hicimos cosas que nunca se hicieron en el mundo”, sostuvo.
Por último, sobre la carta pública de Cristina Kirchner al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en la que cuestiona su condena e inhabilitación, Quirno minimizó su relevancia. “Hará todas las presentaciones que quiera realizar. Ha sido juzgada y condenada en Argentina”, respondió, sugiriendo que esta maniobra forma parte de una estrategia del kirchnerismo para volver al poder y posiblemente indultar a la ex mandataria.
En el ámbito de la política exterior, Quirno adelantó que Argentina está organizando una visita oficial a China con Karina Milei, Caputo y él mismo, buscando avanzar en negociaciones comerciales y financieras pendientes. Asimismo, anunció la llegada del presidente de Corea del Sur al país para fortalecer la relación bilateral y destacó que la Unión Europea reabrió el mercado de carne aviar argentina a partir del 17 de agosto, mientras que Estados Unidos amplió considerablemente la cuota de exportación de carne y aumentó a 93 la cantidad de productos con arancel cero para Argentina.