Política

EL INTERIOR TAMBIEN SUMA

“Faltan los votos del interior”, vociferaban al inicio del ciclo democrático los peronistas que no podían entender cómo el recitador de la Constitución Nacional, el radical Raúl Alfonsín, ganaba las elecciones a pesar de no haber terminado el escrutinio provisorio.

Esas “mesas del interior” hacían referencia a los barrios más postergados del Conurbano y de las provincias donde históricamente triunfaba el partido de Juan Domingo Perón.

Ahora, esa misma frase la repiten, convencidos, los dirigentes del PRO de la Provincia de Buenos Aires. Los radicales no se animan a tanto, a pesar que conocen esas tierras como pocos.

Es que para los jóvenes amarrillos, el interior bonaerense será un baluarte “impresionante” para el oficialismo de cara a las próximas elecciones legislativas de octubre, territorio en el cual todas las encuestas conocidas le auguran un duro trance, fundamentalmente en el primer y segundo cordón del Conurbano, adonde el anunciado “segundo semestre” no llegó.

La confianza sobre su posible performance electoral es notoria, a pesar de los anuncios de un repunte de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner o de la ventaja con la que aparece la dupla Massa – Stolbizer.

“Ya perdimos en el 2015 con Mauricio sólo y en el 2009, cuando fuimos con Massa” recordó un hombre muy cercano al presidente de la Cámara de Diputados provincial, Manuel Mosca, al recorrer el panorama de la Tercera Sección Electoral, el más poblado y peronista de todos, con La Matanza, la Capital del Peronismo, en su interior.

En el razonamiento de Cambiemos, “la diferencia que sacamos en los municipios del Interior es tan grande que se puede asemejar con la distancia que ellos dicen tener en la tercera”.  El tiempo dirá.

Por lo pronto, para que su idea no quede en un análisis embrionario, deberán observar detenidamente el comportamiento electoral en Mar del Plata, La Plata y Bahía Blanca, localidades denominadas “grandes” que en 2015 ganó Cambiemos pero que en Octubre eso puede modificarse.