Economía

FRIGERIO: “EL GRADUALISMO FUE UNA IMPOSICIÓN DE LA REALIDAD”

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, aseguró ayer que el Gobierno no fue el que eligió llevar adelante políticas gradualistas sino que “esa fue una imposición de la realidad”, y reconoció que en los próximos años, la Argentina debe “bajar su dependencia con el financiamiento” externo.

Al disertar en el Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), Frigerio destacó también que en lo que va del año “se recuperaron los 110 mil empleos privados formales que se habían destruido desde finales de 2015 hasta 2016”.

El funcionario destacó también la necesidad de que el Gobierno avance “en una reforma tributaria que alivie a los sectores productivos” y que “favorezca la generación de empleos”.

Tras señalar que el Gobierno heredó “una situación social dramática”, a lo que se sumó “el aislamiento que teníamos con el mundo”, el ministro del Interior explicó los motivos por los cuales la administración del presidente Mauricio Macri optó por lo que denominó “políticas gradualistas” en lugar de medidas de shock: “Nosotros no elegimos el gradualismo, sino que el gradualismo fue una imposición de la realidad”, expresó el funcionario, quien disertó poco después de que el ex presidente del Banco Nación, Carlos Melconian, criticara precisamente lo que denominó “hipergradualismo hormiga” del gobierno.

Frigerio también destacó que “este es un Gobierno de reformas”, que pretende “conseguir que los cambios se arraiguen para que luego sea muy difícil volver atrás”.

Al respecto, señaló que “a todos nos gustaría ir más rápido para solucionar los problemas” que tiene la Argentina, pero sostuvo que “acá no hay atajos”: “Evitamos un gran crisis y recuperamos la confianza del mundo y eso hizo que pudiéramos conseguir financiamiento para transitar el gradualismo”, expresó el ministro, quien consideró que “la inflación, que está en el nivel más bajo desde 2009, es un impedimento para la inversión y el empleo”, por lo que ratificó el objetivo del Gobierno de reducirla a niveles de un dígito en 2019.

También expresó que “tenemos un compromiso firme con el equilibrio fiscal”, pero admitió que también se logrará “de manera gradual”.