Política

HABEMUS LISTA

Uno de los secretos de la gestión de María Eugenia Vidal es el sentido de la oportunidad, la manera de producir los anuncios y la habilidad para guardar, precisamente, “los secretos”.

“Los convocamos para una conferencia de prensa…” les avisan a los periodistas, pero jamás te agregan nada más que el título de la convocatoria. Y nadie se anima a largar ninguna precisión mayor a pesar que el consultado sea un ministro o el redactor de la gacetilla. Nada.

Sobre las listas, sin embargo, como involucra a múltiples actores, parece que hay pocos secretos.

Facundo Manes, el neurocirujano que fue acurrucado por Vidal para que sea su candidato a senador le jugó una mala pasada sus opiniones contrarias a la manera de conducir el país en algunas cuestiones del presidente Mauricio Macri. La gobernadora lo quería como senador nacional y evitar que un no muy amigo suyo como lo es Esteban Bullrich se alzara con esa precandidatura.

Vidal se decidió que no tenía más remedio que aceptar al ministro de Educación de la Nación como su candidato luego de dialogar a solas con Manes. Con sus ideas no era la espada que necesitaba el oficialismo para capear las discusiones siempre virulentas de la Cámara de Senadores.

A Bullrich lo acompañará Gladys González en la lista de senadores. La dirigente, oriunda del interior bonaerense pero que recaló hace años en Avellaneda, fue la que logró con su trabajo meter preso al gremialista Omar “Caballo” Suárez y es esposa del presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, Manuel Mosca.

Entre los diputados sí encabezaría Manes si acepta la postulación. Lo secundaría Graciela Ocaña, actual legisladora porteña, y los radicales pretenden convencer a Ricardo Alfonsín para ocupar el tercer lugar de la lista. Cuarto iría el amigo de Lilita Carrió, Héctor Toti Flores.

Si se confirman estas versiones, el oficialismo bonaerense habrá perdido, aunque sea momentáneamente, uno de sus pilares comunicativos. El secreto.