Parece raro, pero un jugador de Madrid y otro de Cataluña unieron fuerzas para rescatar a Marruecos en un momento crítico del torneo, cuando su invicto y confianza pendían de un hilo.
Ambos futbolistas fueron fundamentales para que la selección africana no viera empañada su destacada campaña justo frente a Haití, considerada el rival menos complicado antes de enfrentar la fase de eliminatorias, donde se medirá, salvo sorpresas, con Países Bajos en los 16avos de final.
El director técnico norteafricano, Mohamed Ouahbi, tal vez consideró lo mismo que muchos al decidir dar descanso a cuatro titulares. Esto pudo haber generado una mala interpretación entre los jugadores. El resultado fue un equipo que no mostró la fluidez de juego que había exhibido contra Brasil y que había superado sin dificultades a Escocia.
Durante su tercer encuentro, Marruecos careció de claridad en la circulación del balón, y mostró momentos de falta de energía y concentración defensiva. Sofyan Amrabat, quien fue una de las figuras en el Mundial de hace tres años y medio, evidenció su bajo rendimiento, lo que derivó en que el técnico decidiera ceder su puesto al joven Ayyoub Bouaddi. El clásico centrodelantero Ayoub El Kaabi, máximo goleador del Olympiacos griego, justificó la preferencia del entrenador por emplear a Saibari como un ‘nueve falso’ en lugar de utilizarlo en su posición habitual de volante ofensivo, una táctica que le concedió más opciones de pase gracias al dinamismo del jugador catalán. Por su parte, el lateral Annas Salah-Eddine se convirtió en un blanco atractivo para los ataques haitianos por el lado derecho.
Adicionalmente, la selección africana se vio sorprendida por su adversario. La selección caribeña, que había mostrado poco en sus partidos contra Escocia y Brasil, rompió sus esquemas y superó las expectativas. Sin nada que perder, los dirigidos por el francés Sébastien Migné optaron por un juego dinámico, combinando presión alta y esfuerzo colectivo, dejando una buena impresión al salir del Mundial y dándose cuenta de que siempre es positivo salir a competir.
Quien evalúe el resultado final de 4-2 para deducir el desarrollo del partido seguramente se equivoca. Haití se mostró igual a su reconocido rival durante tres cuartas partes del match, logrando estar en ventaja en dos ocasiones antes de que su ímpetu decayera en el último tramo, cuando varios cambios alteraron el ritmo del encuentro.
Antes de ese desenlace, Lenny Joseph y Wilson Isidor revivieron en dos golazos el legado de Emmanuel Sanon, el delantero que en el Mundial de Alemania 1974, única participación de Haití en Copas del Mundo, quebró el récord de Dino Zoff, el arquero italiano, para luego anotar el gol del honor en la derrota 4-1 ante Argentina.
A los 10 minutos, Josué Casimir retuvo un balón ante Amrabat, permitiendo que Jean-Kevin Duverne desbordara, lanzando un centro bajo que Joseph definió de taco. Con el tiempo cumplido de la primera mitad, Duverne asistió a Isidor, quien desde aproximadamente 25 metros sacó un potente disparo que se coló en el ángulo del arco defendido por Bono.
En esos momentos críticos, Hakimi emergió como el líder para la reacción, acompañado por Saibari. Las incursiones del lateral representaron un problema para la defensa haitiana. El arquero Johny Placide logró evitar un mano a mano, pero posteriormente dejó la pelota picando en la línea tras intentar despejar un centro, lo que resultó en el empate 1-1. Saibari, por su parte, selló el 2-2 apenas tres minutos después con un remate preciso tras un excelente centro de Hakimi.
La segunda parte ofreció un espectáculo diferente. Con un juego más enredado, Haití fue perdiendo ímpetu y el desempeño de los magrebíes se vio afectado, sabedores de que la goleada de Brasil les cerraba las puertas para liderar el grupo.
Los goles que definieron la victoria se dieron más por acumulación que por un juego fluido, aunque sin duda ofrecieron un impulso necesario. Marruecos necesitará esa energía positiva si aspira a replicar su hazaña en Qatar, además de requerir más solidez defensiva y potencia en su definición. Cuentan con calidad para hacerlo y, sobre todo, con dos cracks “españoles” dispuestos a solucionar los inconvenientes.
