Las fuertes y constantes lluvias que provocaron inundaciones en varias zonas de Argentina generaron además una inesperada aparición: una invasión de mosquitos que a pesar de estar en época otoñal, no cesa. El fenómeno continúa sorprendiendo y despertando la intriga sobre la duración de su molesta presencia.
Conocidos con el nombre de Aedes Albifasciatus, forman parte de una de las 200 especies que habitan en todo el territorio nacional. Se trata de una especie conocida como “charquero” y tiene la particularidad de ser resistente a las bajas temperaturas -tanto que incluso se los puede encontrar en Tierra del Fuego-, pero “no puede reproducirse en ámbitos peridomiciliarios y están condenados a morir”, dijo a Télam el especialista del Conicet Nicolás Schweigmann.
Lo más importante que hay que saber sobre este mosquito es que no es transmisor del dengue ni de otras patologías como zika, fiebre chikungunya o fiebre amarilla.
Pero ¿hasta cuándo permanecerán rondando en la Ciudad? Schweigmann aclaró que “dependerá del clima: si el tiempo se mantiene como hasta ahora pueden vivir tres o cuatro semanas”. También, destacó que varía de acuerdo a la locación: el insecto puede vivir hasta una semana en un departamento, en tanto que en jardines o patios, dos semanas. Y en lugares del Conurbano o del interior de la provincia de Buenos Aires -aquellos donde predominan los campos- pueden vivir hasta un mes. En resumen, se estima que a medida que decrezca la temperatura, disminuirán su actividad aunque sin morir, situación en la que se resguardarán.
