A pesar del doble comando que conduce el municipio más poblado del país, La Matanza sigue siendo un lugar amigable para el peronismo, tanto que innumerables miembros de los ex gabinetes de Cristina Fernández de Kirchner y de Daniel Osvaldo Scioli pudieron recalarse allí para continuar su carrera en cargos públicos.
La intendenta Verónica Maggario y su jefe de gabinete y antecesor, Fernando Espinoza, pueden darse ese “lujo” producto de la fortaleza que aún mantiene en el distrito el discurso peronista pero, además, por la atomización y falta de conducción que se observa en las principales fuerzas políticas “opositoras”: Cambiemos y el Frente Renovador, quienes se turnan para acompañar las decisiones políticas del oficialismo matancero.
Muy lejos quedó el debate que había propuesto el diputado provincial del GEN, Marcelo Díaz, quien a pesar de vivir en Lomas de Zamora propuso dividir La Matanza en cinco distritos diferentes. Esta iniciativa fue tomada como propia por Cambiemos para forzar una negociación mejor con la intendenta local, pero ante la posibilidad de unificación del peronismo bonaerense detrás de su postura, no forzó demasiado la situación.
Sin embargo esta propuesta, mucho más descabellada que la que había presentado hace una década el ex vicegobernador y jefe político de los actuales dirigentes matanceros, Alberto Balestrini, mostró cabalmente las interminables internas de los referentes opositores, siembre vacilantes y con pasillos comunicantes con la privada de Magario.
Hace diez años, Balestrini, quien aún permanece convaleciente de un gravísimo episodio neurológico, era senador provincial y le disputaba el poder a Alberto Pierri, referente principal de Eduardo Duhalde en la Provincia de Buenos Aires.
Cambiemos sufre en muchos municipios del Oeste bonaerense por la falta de un dirigente que se ponga al hombro la elección local y por las diferentes internas que atraviesa el espacio. En particular, en La Matanza hay dos funcionarios provinciales con pertenencia certificada: los ministros de Seguridad, Cristian Ritondo, y el de Educación, Alejandro Finochiaro.
Con más problemas que soluciones, Ritondo poco puede dedicarse a la interna matancera, más allá de acercarse a alguna reunión a la que lo convocan sus amigos, Y a Finochiaro los constantes conflictos docentes, sumados a su inmenso desconocimiento, lo hacen casi intrascendente a la hora de la política.
Tal es el desconcierto de Cambiemos que aún hoy el bloque lo preside un hombre que nunca hizo política y menos en La Matanza, como el empresario y consultor relacionado con la industria alimenticia, Miguel Calvette, también promotor de las ferias a cielo abierto del gobierno nacional, que transformó el “Carne para todos” en “El Mercado en Tu Barrio””.
