Política

LA PELEA POR EL ACTO

Que esta semana, la que viene, la que pasó en Semana Santa… Todas pueden ser la adecuada para el lanzamiento más anunciado pero menos organizado de los últimos tiempos: el que pondrá nuevamente en la cancha electoral al ex ministro del Interior y Transporte kirchnerista Florencio Randazzo.

Si bien el dirigente oriundo de Chivilcoy sabe organizar actos políticos para sí, aún no definió cuál formato y lugar es el más conveniente. Muchos le vienen acercando la idea de un gran lanzamiento en Mar del Plata. Pero desde febrero a esta parte nada lo conformó.

Pero el acto, tironeado entre sus adherentes de origen sindical y los de la política, sustentados en los intendentes conocidos como el Grupo Esmeralda, es solo la excusa que sobresale sobre los otros inconvenientes que subsisten en su armado.

En lo sindical, salvo La Fraternidad, el resto de los sindicatos que dicen apoyarlo son de poca envergadura y, además, aparecen personalidades salpicadas con múltiples sospechas por su ambigüedad  y manejos personales, como lo son el taxista Omar Viviani, famoso por su último apriete contra los taxistas porteños que quisieran trabajar el día del paro general, y con Norberto Di Próspero hijo, conductor del sindicato de trabajadores de congreso nacional.

En cuanto a lo político, los apoyos a Randazzo fluctúan según suban o bajen las adhesiones de Cambiemos y de Cristina Fernández de Kirchner. “A nosotros también se nos angosta la ancha avenida del medio”, reflexionaban irónicos algunos dirigentes del conurbano que lo apoyan.

Esto se nota con total claridad en el grupo de intendentes. Sólo Gabriel Katopodis, de San Martín, y Juan Ignacio Zabaletta son sus apoyos sinceros y fuertes en el conurbano. Y ambos pertenecen a la primera sección electoral. En el otro territorio de gran incidencia electoral, la Tercera sección, ya los apoyos son más difusos.

Mientras que Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora, ya ha blanqueado que no le disgustaría ser candidato a diputado nacional sea cualquiera el candidato a senador,  el otro jefe comunal que a principio se mostraba activo en el alejamiento con el krichenrsimo, Fernando Gray, de Esteban Echeverría, muy asustado con el perfil de sus votantes, muchos adherentes al kirchnerismo cristinista.

El movimiento Evita, por su parte, uno de los primeros en alejarse por más que fueron los más defensores del modelo K y primeros en reunirse con Randazzo el año pasado, no dudaron en fotografiarse la semana pasada con Sergio Massa y Victoria Donda, quienes junto con Margarita Stolbizer proponen una nueva idea del progresismo argentino con algo de peronismo, llevado por ellos por supuesto.

En este marco, Florencio aún no sabe con quién abrir su ya lanzada “florería”.