Julián, quien ocupa el sexto puesto entre los máximos goleadores históricos de la selección argentina en los Mundiales, no alcanzó su posición actual de la noche a la mañana, ni su competitividad se forjó únicamente en la selección nacional. Según la directora del Departamento de Neurociencia en su club, su nombre se destaca entre los miles de futbolistas evaluados. En su primera evaluación, exhibió una combinación de habilidades como velocidad, reflejos y visión que nadie había igualado. “Uno en un millón”, se concluyó tras el análisis de sus resultados. Este reconocimiento lo impulsó a mejorar constantemente, solicitando repetir las pruebas con el fin de recuperar el primer puesto cada vez que alguien lo superaba. Esta mentalidad persiste incluso ahora, en su consolidación en el fútbol europeo.
Su carácter competitivo lo ha llevado a ser fundamental en un equipo que aspiró a ser el mejor del mundo y que hoy busca volver a la cima en esta Copa. Sin embargo, su trayecto ha estado lleno de desafíos. Un esguince en el tobillo derecho, sufrido un mes y medio antes del inicio del torneo, lo mantuvo fuera de la competencia durante la liga española y le dificultó la preparación. A ello se sumaron rumores sobre su posible transferencia a otro club, lo que lo distrajo en los primeros encuentros del Mundial y generó la necesidad de que se reintegrara totalmente al compromiso del equipo.
No obstante, logró recuperar su nivel de juego y, a poco de enfrentar a Egipto, se consolidó definitivamente en el equipo. Su actitud volvió a reflejarse en los entrenamientos, donde se mostró más relajado e interactuó con sus compañeros. En el crucial partido frente a Suiza, jugó los 120 minutos y, cuando parecía agotado, lanzó un impresionante remate que se coló en el ángulo del arco rival.
Unas declaraciones suyas tras el partido contra Austria, en un momento en que enfrentaba dificultades, resultaron significativas. Atrajeron la atención no solo por el rendimiento, sino debido a la controversia que generaron, multiplicando la cobertura mediática sobre su futuro. Este episodio le permitió reorientar su enfoque, entendiendo que debía mostrarse totalmente comprometido, lo que se tradujo en una mejora notable en su rendimiento. Ante Suiza, su presión sobre el rival fue notable: realizó diez acciones que resultaron en pérdidas de balón o pases forzados para el equipo contrario.
“En el Mundial venía de menos a más. Este gol me da confianza y fue importante para el equipo”, expresó el delantero, quien tuvo la presencia de 39 familiares en la tribuna, dejando así nuevamente su huella en el torneo.
A lo largo de su carrera en el Mundial, ha tenido un promedio impresionante de casi medio gol por remate al arco, con cinco goles en solo 12 intentos a puerta. Ha anotado frente a Polonia, Australia y dos veces contra Croacia en 2022, además de su destacado gol ante Suiza, lo que lo coloca en el listado de goleadores históricos de la selección, por detrás de leyendas como Lionel Messi y Gabriel Batistuta.
Para el entrenador, Julián es la primera opción siempre que su condición física y mental lo permitan, enfrentándose a la competencia de Lautaro Martínez, quien también ha sido clave en el equipo. “No es fácil tomar la decisión para que no juegue el nueve goleador de Italia. Lógicamente no estarán contentos, pero reman para adelante y entrenan mejor para que termine dudando”, comentó el entrenador, reflejando la dinámica de la competencia interna en el equipo. En realidad, la competencia que ha vivenciado Julián no ha sido solo con su compañero sino consigo mismo.
Pronto enfrentará a Inglaterra, una oportunidad para marcar su primer gol ante una potencia mundial. Aunque su desempeño ante Croacia en semifinales de la pasada Copa fue sobresaliente, esta ocasión presenta un contexto totalmente distinto, ya que Argentina está a dos pasos de revalidar el título y el adversario conlleva una carga emocional significativa.
La selección se encuentra en un momento crítico y Julián también. Su Mundial comenzó más tarde que el de muchos, pero siente que su mejor versión está por llegar. Además de su capacidad goleadora, siempre ha destacado por su deseo de superarse, buscando no solo anteponerse a sus pares, sino también encontrar motivaciones para reiniciar su esfuerzo. Esa misma determinación lo impulsa hoy a perseguir un sueño aún mayor: volver a la cima, ahora en nombre de todo un país.
