Durante una recorrida por el predio se registraron imágenes de dos sectores de la obra vinculados específicamente con ese objetivo. Uno es la curva conocida como “Horquilla Larga”, donde ya se trabaja en la base del peralte de 10 grados. El otro, un túnel nuevo con acceso propio, que permitirá distribuir mejor el tránsito de vehículos.
Si la Fórmula 1 regresa, el trazado tendrá 4,9 kilómetros y llevará el nombre de Juan Manuel Fangio. Su punto de mayor velocidad estará al final de la recta opuesta: según las simulaciones preliminares, los autos podrían alcanzar allí unos 340 kilómetros por hora.
Tras ese tramo, los pilotos deberán frenar con fuerza y reducir varias marchas para tomar la “Horquilla Larga”. La curva, que incorporará una pendiente con peralte de 10 grados, supondrá un desafío para los competidores. Después, una recta breve los conducirá a la recta principal.
La incorporación de una curva peraltada distinguirá al circuito, que aspira a recibir otra vez a la máxima categoría del automovilismo en Buenos Aires. La última visita de la Fórmula 1 fue el 12 de abril de 1998, cuando Michael Schumacher ganó con Ferrari.
En el sector de la futura curva se observan trabajos de movimiento de suelo para preparar sus cimientos. Allí funcionaba la pista del kartódromo, que por ahora mantiene su actividad en un circuito pequeño. Más adelante, se construirá otro trazado en terrenos del Parque Ribera Sur. Sus 50 hectáreas se sumaron a las 189 que ya ocupaba el Autódromo.
El futuro circuito de karting también estará a cargo del ingeniero Hermann Tilke, quien desde hace tres décadas diseña la mayoría de los autódromos y circuitos callejeros que utiliza la Fórmula 1. La pista contará, por lo tanto, con la homologación de la Federación Internacional del Automóvil.
El miércoles de la semana pasada comenzó la pavimentación de la pista de 4,3 kilómetros que utilizará MotoGP. A diferencia del trazado previsto para la Fórmula 1, en ese circuito los pilotos girarán a la derecha al llegar a la altura de la recta principal y completarán así la vuelta.
Otro elemento importante para una eventual candidatura a la Fórmula 1 es el nuevo túnel, cuya construcción está avanzada. Tendrá 11 metros de ancho y 4,6 de altura, y servirá para el ingreso y la salida de vehículos grandes, incluidos los camiones que transportan autos, motos y materiales de los equipos. Pasará por debajo de la primera curva y conducirá a los nuevos boxes, cuyo edificio contará con 32 garajes.
El túnel integrará un acceso por la avenida Roca al 5900, lo que permitirá liberar la entrada principal, ubicada junto al arco histórico. El túnel anterior, que también desemboca en los boxes, quedará reservado para vehículos de servicio, como ambulancias, bomberos, comisarios deportivos, banderilleros y prensa. También podrá utilizarse como paso peatonal.
En el sector del Talud, junto a la avenida 27 de Febrero y cerca del Riachuelo, ya se instalaron nuevas vallas y se construye una calle interna para los vehículos de servicio. Las tareas avanzan con una decena de máquinas y parte de los 150 operarios que trabajan a diario en la obra.
También hay trabajos en el área donde funcionaba la pista para aprender a manejar, cuyos terrenos se incorporaron al Autódromo. Allí se colocan vallas en el sector por el que circularán autos y motos después de las primeras tres curvas. Los árboles que quedaron en el lugar le dan un aspecto particular. Desde allí, el trazado conectará con el sector opuesto o con una nueva horquilla que permitirá llegar a la zona del lago.
En cuanto a las conversaciones para el regreso de la Fórmula 1, se procura organizar una reunión en Brasil entre Stefano Domenicali, director ejecutivo de la categoría, y Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño. Si se concreta, será este viernes en las oficinas de Formula One Management, la compañía que administra los derechos comerciales de la Fórmula 1, en los boxes del Autódromo José Carlos Pace de Interlagos, en San Pablo. Allí se disputará la vigésima fecha de la temporada.
La obra demanda una inversión estatal de 150 millones de dólares y es la remodelación estructural más grande en la historia del Autódromo. Los trabajos superan el 60 por ciento y está previsto que concluyan a fines de enero o comienzos de febrero. Para pavimentar se utilizarán 43.000 toneladas de un asfalto especial, distribuido en tres capas. La misma tecnología se aplicó en circuitos de Fórmula 1 como Yas Marina, en Abu Dhabi; Marina Bay, en Singapur; Shanghái, en China; Miami, en Estados Unidos; y Silverstone, en Gran Bretaña.
El campeonato mundial de motociclismo regresará a la Argentina después de 28 años. La competencia se realizará del 9 al 11 de abril de 2027. Antes, el 10 y el 11 de marzo, habrá una prueba y un simulacro con una fecha del Campeonato Argentino de Velocidad, que incluye las categorías GP3 Cup, con motos Yamaha R3, SportBike, Supersport 600 y SuperBike 1000.
El promotor local de la Fórmula 1 y MotoGP es el Grupo OSD, encabezado por Orly Terranova, expiloto del Rally Dakar. Terranova se reunió con Domenicali en Austin, Estados Unidos, en un encuentro considerado muy positivo. La empresa tiene experiencia en eventos internacionales de automovilismo y consiguió el regreso de MotoGP en 2014, en Termas de Río Hondo, y del Mundial de Superbike, en El Villicum de San Juan. Ambos campeonatos se disputaron en autódromos nuevos, una situación comparable con la del Oscar y Juan Gálvez.
En condiciones habituales, el regreso de la Fórmula 1 no se produciría antes de 2029, ya que los próximos contratos que vencen son los de México, Singapur y Portugal, en 2028. Sin embargo, la Argentina podría aspirar a ocupar un lugar en el calendario de 2027 si continúa el conflicto en Medio Oriente. La posibilidad dependerá también del resultado de la fecha de MotoGP, que será una prueba decisiva para que la ciudad demuestre que cuenta con un circuito en condiciones de obtener el Grado 1 de la Federación Internacional del Automóvil y la Clase A de la Federación Internacional de Motociclismo. En el plano institucional, el respaldo es pleno. Así lo señaló el presidente de la Federación Internacional del Automóvil, Mohammed Ben Sulayem, durante el congreso que la entidad realizó en Buenos Aires el mes pasado.
El presupuesto será otro factor determinante. El canon anual que debería pagar la Argentina rondaría los 40 millones de dólares, en un acuerdo por cinco años. En ese esquema podrían participar empresas privadas para acompañar la inversión del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La expectativa es que se consigan los fondos, en parte por el atractivo comercial que podría generar el fenómeno de Franco Colapinto. Su exhibición itinerante reunió a 600.000 personas en Palermo. También pesan las ganas de los aficionados de volver a ver la Fórmula 1 en vivo, tres décadas después de su última visita, y la curiosidad de los jóvenes que nunca pudieron presenciar una carrera.
En seis meses, el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez recibirá a MotoGP y a sus dos categorías promocionales, Moto2 y Moto3, en las que compiten los argentinos Valentín Perrone y Marco Morelli. El avance de las obras alimenta la expectativa por el regreso de la Fórmula 1. A diferencia de otros intentos, esta vez las negociaciones se apoyan en un circuito remodelado según los máximos estándares internacionales.