Aunque los ATN fueron diseñados para ayudar a las provincias en momentos de emergencia y desequilibrios financieros, su utilización ha sido históricamente discrecional, dependiendo de la cercanía política o como herramienta de intercambio en busca de apoyo legislativo. El Ministerio del Interior, bajo la dirección de Diego Santilli, es el encargado de su asignación.
Desde esa cartera afirmaron que “esa herramienta de asistencia financiera a las provincias se utiliza regularmente, es de público conocimiento y se informa de manera transparente”. Aclararon que “algunas provincias han solicitado estos fondos porque tienen obligaciones que afrontar en sus territorios”, derivadas de desequilibrios financieros o emergencias climáticas, y que “esos desequilibrios se deben en parte por el proceso que comenzó en Argentina de ordenamiento de cuentas”.
Las transferencias de ATN este año se realizaron en marzo y abril, con un total de $121.000 millones distribuidos a 13 provincias, todas gobernadas por mandatarios aliados, incluyendo a un único peronista, el catamarqueño Raúl Jalil, que mantiene un buen diálogo con la Casa Rosada.
La normativa que instauró los ATN determina que del total de impuestos co participables, el 42,34% corresponde al Gobierno nacional, el 56,66% se distribuye automáticamente entre las provincias, y el 1% restante se destina a estos aportes para emergencias.
Sin embargo, los $121.000 millones distribuidos por la Nación hasta el momento representan algo más del 25% de lo recaudado hasta finales de mayo, cuando el fondo de ATN acumuló $469.681 millones. Actualmente, el saldo sin distribuir asciende a $1.906.054 millones.
Este monto pendiente de asignar fue uno de los principales reclamos de los gobernadores, tanto aliados como opositores, en el año anterior. Los mandatarios exigieron que los fondos se distribuyan automáticamente, conforme a la Ley de Coparticipación.
En respuesta a ese pedido, la Cámara de Diputados sancionó el 20 de agosto del año pasado una ley que obligaba al Poder Ejecutivo a distribuir automáticamente el 1% de los ATN, eliminando la discrecionalidad en la gestión de esos recursos. La iniciativa recibió el respaldo de varios bloques de la oposición, como Unión por la Patria y parte de la UCR.
El 10 de julio, la Cámara alta también aprobó la norma con una amplia mayoría de 56 votos a favor y solo uno en contra, sin embargo, el 11 de septiembre, el Presidente vetó la norma, argumentando que podría afectar el equilibrio fiscal del Gobierno.
La Cámara alta, no obstante, rechazó el veto y ratificó la norma el 18 de septiembre, con 59 votos afirmativos, 9 negativos y 3 abstenciones. A pesar de esto, Diputados no trató la insistencia del proyecto, y el veto continuó en vigor.
Se han registrado un total de $374.300 millones en ATN transferidos a las provincias en el gobierno de Javier Milei, bajo el concepto de diversas emergencias: climáticas, económicas, alimentarias, y desequilibrios financieros. Sin embargo, de las 24 provincias, ocho no han recibido ATN en los dos últimos años y medio.
Entre las provincias que no se beneficiaron se encuentran la Ciudad de Buenos Aires, San Luis, y una serie de distritos peronistas: Córdoba, Formosa, La Pampa, La Rioja, Santiago del Estero y Tierra del Fuego.
En el ranking de asignaciones, Misiones y Tucumán lideran la lista, recibiendo cada una $41.500 millones durante este período. Misiones es gobernada por el Frente Renovador de la Concordia, bajo el liderazgo de Hugo Passalacqua, quien mantiene una relación estratégica con el Gobierno. Por su parte, Tucumán está bajo el mando de Osvaldo Jaldo, también con lazos de diálogo con el Ejecutivo nacional.
A continuación en el total de ATN recibidos desde diciembre de 2023 se encuentran Salta con $36.000 millones, Entre Ríos con $35.800 millones y Neuquén con $30.000 millones. En Salta y Neuquén, los gobernadores pertenecen a fuerzas provinciales que, aunque críticas, mantienen buenas relaciones con la administración de Milei. Entre Ríos, bajo el gobierno de Rogelio Frigerio, es uno de los mandatarios del PRO que muestra mayor afinidad con la gestión libertaria.
