Política

MARCHA ATRÁS: AL FINAL, PEÑA NO VA A INTERVENIR MEDIO AMBIENTE

Luego de barajar algunos nombres para designar debajo del ministro Sergio Bergman, el jefe de Gabinete decidió esperar. Los motivos.

La figura del monje negro no es algo que al jefe de Gabinete Marcos Peña le agrade generar. Pero continúa ganando cada vez más influencia sobre el Presidente. Algo que quedó expuesto con las abruptas salidas del ex ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat-Gay y de Carlos Melconian del Banco Nación, y que se acentuó con la reciente intervención en el ministerio de Salud, donde ungió al médico Andrés Scarsi, un PRO puro y ex funcionario de María Eugenia Vidal en Provincia y la Ciudad, como secretario, para fortalecer la gestión de Jorge Lemus y garantizarse resultados.

Pero justamente esa última designación generó más ruido interno del esperado. Sucede que los radicales apostaban a Adolfo Rubinstein y Alberto Epstein para ocupar los dos cargos que se abrieron a partir de la división de la poderosa Secretaría de Promoción, Programas Sanitarios y Salud Comunitaria que dirigía Néstor Pérez Baliño.

A la llegada de Scarsi, según un diario de tirada nacional, se le iba a sumar otro funcionario de confianza del macrismo: Carlos Kambourian, secretario de Salud de Pilar, municipio gobernado por el “amarillo” Nicolás Ducoté. Pero el radicalismo pujó fuerte, logró que se reflotara e impusiera la designación de Rubinstein y encendió las alarmas en el peñismo.

Así, el funcionario decidió abstenerse -al menos por ahora- de meter mano en Medio Ambiente, donde los cambios eran inminentes. “Habló con Bergman, acordaron que seguirá de cerca la gestión diaria y ajustarán cosas de discurso, pero le confirmó que no irá nadie a ‘vigilarlo’”, confiaron desde el Gobierno.