Política

MORON, LA TIERRA DE LA PELEA

El municipio de Morón, antes conducido por Martín Sabbatella  y hoy gobernado por Ramiro Tagliaferro es el centro de todas las batallas a raíz de la incansable búsqueda de problemas que genera el Frente para la Victoria local, radicalizado en el kirchnerismo contra el ex esposo de María Eugenia Vidal y la falta de soluciones que esta nueva gestión propone.

Semanas atrás tuvo que renunciar el concejal Roberto Salinas de Cambiemos a raíz de una denuncia penal en su contra en la que le imputaron estar pidiendo coimas para beneficiar la concreción de algunos trámites y expedientes internos.

La tensión no cede y esta semana el presidente del bloque opositor, Hernán Sabbatella, hermano del ex presidente del AFSCA, denunció que violentaron las oficinas de su bloque en el Concejo Deliberante local no se sabe por qué motivo.

Además  producto de una denuncia del FPV la Provincia de Buenos Aires tuvo que frenar la nueva implementación del sistema alimentario escolar, que en varios municipios, caso Morón, pasó de manejarlo el Consejo Escolar al departamento ejecutivo del distrito.

Esa presentación judicial estaba basada en la supuesta falta de antecedentes de la nueva empresa prestataria que desbancó a los antiguos proveedores escolares, acostumbrados a un sistema de trabajo por demás oscuro.

El punto máximo de tirantez se dio en medio de la polémica por el paro docente, donde un grupo de maestros y militantes del sabbatelistta Nuevo Encuentro produjeron un escrache en la residencia de la gobernadora Marìa Eugenia Vidal, ex esposa del intendente.

Así las cosas, Tagliaferro desconoce cada intento opositor por “marcarle la cancha, y eso los enfurece”, a pesar que sus funcionarios deben esforzarse constantemente porque ya avanzaron dos pedidos de interpelación a las que terminan yendo secretarios de distintas áreas.