Política

OTRA VEZ JUNTOS

Sergio Massa y Margarita Stolbizer armaron una actividad en La Plata para mostrarse nuevamente juntos y consolidar su acuerdo electoral que hasta ahora nadie dice cómo terminará ni en sus fórmulas ni en los lugares que se asignarán mutuamente.

El acontecimiento fue en el Consejo de Ciencias Económicas de la capital bonaerense bajo el pomposo efecto de crear una Escuela de Gobierno que ayude a los que tengan la oportunidad de ser funcionarios públicos a desarrollar mucho mejor su tarea de lo que, suponen, “lo hacen quienes dicen ser el mejor equipo de los últimos 50 años pero hoy va perdiendo por goleada”, según reflejó Massa.

Distribuidor obsesivo de encuestas en las que aparece como el dirigente con mayores posibilidades electorales en la Provincia de Buenos Aires, quiere demostrar que “la gente no quiere volver al pasado ni votar a personas que obstaculizan todo”.

Sin embargo, alrededor del Mundo Tigre crecen los fantasmas por la polarización naciente entre un oficialismo tambaleante pero con cierta expectativa de cambio y el pasado reciente, al que todos le marcan una altísima dosis de corrupción y autoritarismo.

La idea de ir juntos también atrapa a Stolbizer en una disputa que la puede devorar si no procede con inteligencia. La esencia peronista del espacio massista hace que ella aparezca como una “rara avis” y que su constante búsqueda de transparencia termine chocando contra varias realidades municipales, repletas de impresentables con dudosos prontuarios.

Por ahora, no dijeron si serán o no candidatos. Massa y Stolbizer solo garabatearon sobre la cantidad de candidatos a legisladores provinciales y la aparición en algunos distritos de personas vinculadas con la blonda diputada en las listas de concejales.

Mientras tanto, el oficialismo de Cambiemos mira atentamente todos sus movimientos. Como hace dos años, cuando llegó al poder, Mauricio Macri necesita la participación electoral de una tercera fuerza capaz de arrebatarle una porción opositora al peronismo en capacidad de reagruparse tras una primaria abierta. La pregunta que nadie sabe responder aún en el laboratorio de Duran Barba es si los votos no kirchneristas que se llevarían desde el Frente Renovador y el Gen no hubieran ido a Cambiemos en caso de no estar sus dos máximos referentes en la próxima grilla electoral.