La locura comenzó cuando Valentín Scarsini, conocido como El Scarso, sugirió a sus seguidores que hicieran un seguimiento masivo a Payne, quien era menos conocido en comparación con otros jugadores. En un corto periodo, su número de seguidores pasó de 4.715 a más de 4 millones, eclipsando incluso a la cuenta de Instagram de los All Blacks, que cuenta con 2,8 millones de seguidores.
El fenómeno alcanzó niveles inesperados, logrando que el famoso músico Ca7riel le dedicara una canción. Además, la esposa de Payne se volvió viral al compartir un video mientras conducía y cantaba el nuevo tema con entusiasmo.
La repercusión digital fue tal que la FIFA decidió sumarse a la tendencia, publicando en su perfil oficial de Instagram una mención especial a Payne, reconociendo su ascenso meteórico en el ámbito fútbolístico.
La selección de rugby de Nueva Zelanda también se unió al apoyo, compartiendo un mensaje de aliento en sus plataformas, elevando la historia de Payne a un fenómeno de gran interés.
