No obstante, Alfredo Rodríguez, psicólogo del sueño y experto en bienestar laboral, enfatiza que establecer hábitos de sueño saludables y sostenidos resulta más crucial que intentar recuperar horas de descanso en días específicos. “Dormir de forma sostenida aumenta mucho las probabilidades de rendir mejor, de tomar mejores decisiones y de mantener una buena salud”, comentó el especialista.
Rodríguez señala que utilizar el fin de semana como un recurso para recuperar el descanso no debería ser una práctica habitual. Dormir más durante esos días no significa que se haya descansado de manera apropiada a lo largo de la semana. Su consejo se resume en la frase: “No dejes para mañana lo que puedas dormir hoy”, subrayando así la importancia de respetar las necesidades de sueño regularmente y no sacrificar horas de descanso por otras actividades.
“Es importante que la gente entienda que no se puede negociar con la biología. Podemos tener épocas en las que dormimos mal, pero privarte voluntariamente del sueño para hacer otras cosas es un error”, afirmó.
La falta de descanso no solo se traduce en cansancio, sino que también puede perjudicar el rendimiento, la toma de decisiones y la regulación emocional. Rodríguez aclaró que dormir poco puede modificar incluso la manera en que percibimos situaciones cotidianas. “Un estímulo social ambiguo, como que alguien no te salude, se interpretará de forma más negativa”, ejemplificó.
Por lo tanto, mantener un patrón de descanso adecuado influye no solo en la concentración y el desempeño diario, sino también en el estado de ánimo y en las relaciones interpersonales.
Sin embargo, según Rodríguez, el entorno a menudo dificulta esta práctica. Las obligaciones y los horarios laborales suelen empujar a las personas a posponer la hora de dormir para aprovechar al máximo el día. “Es difícil tomar conciencia de ello, porque, a menudo, para dormir bien, debemos luchar contra las circunstancias de nuestro entorno, que nos impulsan a permanecer despiertos”, explicó.
El especialista también cuestionó la creencia de que levantarse extremadamente temprano es intrínsecamente beneficioso. “Levantarse a las cinco de la mañana no tiene mucho sentido desde un punto de vista biológico, a menos que seas una persona matutina. Es como vender el auto para comprar nafta”, sostuvo.
La recomendación de Rodríguez es priorizar el descanso suficiente y continuo, en lugar de ver el sueño como un sacrificio ante otras actividades. Esto no implica que dormir más en fin de semana sea perjudicial, sino que no debería ser un recurso habitual para compensar un mal descanso durante la semana. Según el especialista, muchas personas solo comienzan a notar la diferencia cuando mejoran sus hábitos de sueño y observan su impacto en la energía, el estado de ánimo y el rendimiento general.