La declaración de Lucas Ruiz se produce después de su intervención en una entrevista, donde solicitó que Lucía Sosa permanezca en custodia, dado que la considera un riesgo. “Pido que Lucía Sosa esté presa o en un psiquiátrico. Es una persona agresiva y sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos. No es una persona apta para tener un hijo. Sabíamos que si no quedaba presa o internada iba a volver a pasar”, dijo el adolescente.
La investigación se enfoca en la muerte de Isabella, acontecida en Villa Gesell. La autopsia reveló que la niña falleció por asfixia obstructiva, provocando un paro cardíaco. Sosa sigue detenida y se negó a declarar ante la fiscalía en la jornada de ayer. La causa está actualmente caratulada como abandono de persona seguido de muerte agravado, aunque el fiscal Juan Pablo Calderón considera la posibilidad de modificarla en función de nuevos análisis.
Lucía Sosa ya había sido objeto de atención judicial tras ser absuelta en un proceso por abuso sexual y la muerte de su hija menor, Yazmín, quien tenía 11 meses. En 2018, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Mar del Plata dictó la absolución de Sosa y su entonces pareja, Héctor Javier Picart, tras determinar que la acusación de abuso sexual y muerte de Yazmín no contaba con pruebas suficientes. El tribunal concluyó que las lesiones halladas en la menor podían ser atribuidas a maniobras médicas realizadas durante su atención de emergencia, desestimando la hipótesis de maltrato infantil. Además, peritos de la Asesoría Pericial de La Plata y médicos del Hospital Materno Infantil de Mar del Plata informaron que las lesiones anales eran resultado de una dermatitis del pañal de origen bacteriano, sin indicios de trauma.
Según el fallo, la familia Picart-Sosa estaba en el radar de organismos encargados de la niñez y de profesionales de la salud, quienes habían identificado un “alto riesgo social” en la historia clínica de la menor. A pesar de estas circunstancias, los jueces subrayaron que las pruebas presentadas en el juicio no lograron confirmar el mecanismo de muerte planteado por la fiscalía. “No se ha probado el abuso sexual sostenido por el Ministerio Público Fiscal desde el inicio de la Investigación Penal Preparatoria”, señaló el juez Sueyro.
Además, el tribunal criticó la presión mediática y social que rodeó el caso y mencionó que los acusados enfrentaron un proceso marcado por condenas anticipadas en los medios y redes sociales, con la circulación de acusaciones que no estaban incluidas en el expediente. El fallo también advirtió sobre las amenazas e insultos dirigidos a la defensa y a los acusados, instando a la opinión pública a expresarse con precaución al opinar sobre causas penales.
En la actualidad, Lucía Sosa se enfrenta a una nueva investigación en Villa Gesell por la muerte de su hija Isabella, ocurrida el 21 de julio, cuando la niña fue ingresada en el Hospital Municipal Arturo Illia. Aunque la madre afirmó que la menor sufrió un episodio de broncoaspiración, la autopsia encontró que la causa del deceso fue asfixia obstructiva. La fiscalía desestimó la versión inicial, dirigiendo la investigación hacia un posible homicidio y acusando a Sosa por abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo.
El fiscal Juan Pablo Calderón sigue recopilando evidencias, incluyendo el testimonio de uno de los hijos biológicos de Sosa, quien la ha responsabilizado de manera pública por la muerte de sus hermanas. Con el fallecimiento de Isabella, ya son tres las hijas de Sosa que han muerto en circunstancias que se encuentran bajo investigación.