Sociedad

Cuatro plantas de interior que prosperan en agua y son perfectas para ubicarlas cerca de una ventana

Las plantas de interior no solo embellecen los espacios, sino que también aportan frescura y vitalidad. En este sentido, existen cuatro especies que pueden desarrollarse adecuadamente en agua, eliminando la necesidad de tierra y macetas elaboradas, y son particularmente adecuadas para colocarse junto a una ventana.

Las especies en cuestión son la monstera deliciosa, el singonio, el filodendro y la tradescantia. Estas plantas se adaptan bien a recipientes de vidrio, como frascos o jarrones. Para mantener su salud y estética, requieren buena iluminación y un cambio regular del agua.

La monstera deliciosa es una elección popular para espacios interiores y puede crecer en agua a partir de esquejes. Para propagarla, se debe cortar un trozo saludable del tallo que contenga al menos un nudo y sumergirlo en agua, asegurándose de que las hojas queden fuera del líquido.

Lo ideal es situarla en un lugar con luz indirecta, ya que la exposición directa al sol podría perjudicar sus hojas. Con el tiempo, el esqueje desarrollará nuevas raíces, pudiendo continuar su crecimiento en agua o ser trasladado a una maceta con tierra según se prefiera.

El singonio se adapta favorablemente al cultivo en agua. Sus hojas de forma distintiva brindan un aspecto frondoso y atractivo. Para multiplicarlo, es suficiente con cortar un tallo que incluya un nudo y colocarlo en agua limpia, en un sitio luminoso pero resguardado del sol intenso.

El filodendro es otra especie que se reproduce con facilidad a través de esquejes en agua. Se aconseja realizar un corte por debajo de un nudo y utilizar un recipiente transparente para monitorear el desarrollo de las raíces. Es fundamental sumergir solo el tallo y el nudo, dejando las hojas fuera.

Ubicarlo cerca de una ventana donde reciba buena luz, evitando la exposición directa al sol, es lo más recomendable.

La tradescantia sobresale por su rápido crecimiento y la facilidad con la que sus tallos generan raíces en agua. Solo es necesario cortar un tallo sano, sumergir al menos un nudo y posicionarla cerca de una ventana con luz indirecta para conservar el color y la vitalidad de sus hojas.