Franco Colapinto generó expectativas positivas de cara al Gran Premio de Azerbaiyán de Fórmula 1 con una afirmación que resonó entre los fanáticos y los medios: “Creo que, viendo el trazado, probablemente sea uno de los mejores circuitos para nosotros, junto con Monza”, manifestó el piloto de Alpine ante la prensa este miércoles en Bakú, antes de las primeras prácticas libres programadas para el jueves. La mención de Monza no es casual ni irrelevante. En esta temporada, durante el Gran Premio de Italia, Pierre Gasly, compañero de equipo del argentino, logró una inesperada pole position, mientras que Colapinto clasificó en séptimo lugar —su mejor posición en una clasificación de Fórmula 1— y culminó noveno en la carrera, lo que le permitió sumar dos puntos. Ese desempeño en el circuito italiano se ha convertido en un referente para la escudería con sede en Enstone, especialmente en pistas de largas rectas donde la eficiencia aerodinámica de su monoplaza puede destacarse. Colapinto también reconoció el contraste con respecto al año pasado: “Es bastante extraño pasar de un año en el que este fue el circuito más débil para nosotros como equipo a que sea uno de los más fuertes, o al menos uno en el que esperamos ser bastante competitivos, por las rectas”, afirmó. Sin embargo, enfatizó que el equipo deberá analizar su rendimiento en las curvas lentas de 90 grados y en las temperaturas elevadas, que históricamente han sido un desafío para el A526. El vínculo del piloto con Bakú se remonta a su debut en el circuito azerbaiyano, donde en 2024, con Williams, terminó octavo sumando cuatro puntos. Ese resultado dejó una huella en él: “Es un circuito que, desde que lo conocí, desde la primera carrera que corrí aquí, me trajo buenos resultados, buenos recuerdos. Me cayó bien desde el primer momento”, comentó. Además, agregó: “Es una pista que permite diferentes estrategias, abre muchas oportunidades. Es linda, divertida, estoy contento de volver a Bakú”. Pese al optimismo sobre el rendimiento del vehículo, el argentino advirtió sobre una variable climática que podría influir en toda la clasificación: las ráfagas de viento. “El año pasado vimos muchas banderas rojas debido al viento, que cambiaba constantemente. Por los edificios, podías recibir una ráfaga durante cinco segundos y, cinco segundos después, no tener ninguna”, explicó. “Era muy inconsistente y lo hacía muy difícil para nosotros. En un circuito urbano, esto complica y vuelve todo más impredecible”. Previo a la carrera principal, programada para el sábado, el piloto anticipó que sería el día con mayor exposición al viento. Es importante destacar que el calendario del Gran Premio de Azerbaiyán presenta una particularidad: la FIA accedió a la solicitud del gobierno local para adelantar la actividad al sábado, en respeto al Día del Recuerdo, una jornada de duelo nacional por los soldados fallecidos en la guerra de Nagorno-Karabaj de 2020. Así, las prácticas libres 1 y 2 se realizarán el jueves, la práctica libre 3 y la clasificación el viernes, y la carrera comenzará a las 8:00 (hora de Argentina) del sábado 26 de septiembre, que en Bakú será a las 15:00. En declaraciones a F1 TV, Colapinto había expresado su motivación: “Ya estaba motivado antes de Madrid y, por supuesto, ahora también. Cuando los resultados empiezan a mejorar y el auto tiene buen ritmo con la última actualización que recibí en Monza, fue muy positivo desde entonces”. El fin de semana en el Madring, donde el argentino culminó séptimo, lo describió como “probablemente, uno de mis mejores en F1”. Colapinto también hizo mención del cambio que ha experimentado Bakú en los últimos años en términos de espectáculo. “Sin dudas ha cambiado. Este año, hemos visto que todo ha evolucionado. No estábamos observando adelantamientos y este año se han visto muchos”, indicó. Y concluyó de manera optimista: “Bakú siempre es un circuito excelente para manejar, es de los mejores. Muy emocionante. Hay mucha adrenalina en la sección media. Espero que este año sea favorable”. El piloto, además, reflexionó sobre su ventaja en circuitos urbanos. “Siempre he sabido tomar ese riesgo un poco más que otros pilotos, y eso ha marcado la diferencia en pistas callejeras”, afirmó. Colapinto enfatizó que este tipo de trazados elevan la concentración de todos los pilotos, pero que la adrenalina asociada al riesgo potencia su rendimiento: “Cuando hay que asumir muchos riesgos en las clasificaciones en este tipo de circuitos, estuve a la altura”. Colapinto también remarcó la complejidad técnica que conllevan los circuitos urbanos: “Son pistas muy difíciles, muy técnicas, donde es necesario ser sumamente preciso, ya que un error se paga caro”. Para él, esa presión solo aumenta el disfrute: “El riesgo es tan grande que la adrenalina está mucho más alta. Por eso, cuando logras una vuelta en este tipo de circuitos, se disfruta tanto”, concluyó. Al reflexionar sobre el Gran Premio de España, Colapinto fue sincero respecto a las expectativas que manejaban antes de la competencia en el Madring: “No esperábamos ser más competitivos que los RB y los Audi; creíamos que éramos un poco más débiles, pero realizamos un buen trabajo maximizando lo que teníamos”, declaró. Su séptimo puesto en un circuito que, en teoría, no se adaptaba al A526, reforzó la confianza del equipo de cara a la etapa final del campeonato. “Sacamos buen provecho del auto y eso demuestra que, incluso en un circuito que no se ajustaba tanto a nuestras características, también podemos ser competitivos, incluso más que nuestros principales rivales”, añadió. “Así que creo que fue otro resultado muy positivo que muestra lo que somos capaces de lograr en estas circunstancias”, concluyó. Alpine llega a Bakú en la sexta posición del Campeonato de Constructores, con 68 puntos, a solo nueve de Racing Bulls, en una competencia que tiene implicancias económicas significativas, ya que cada posición en la tabla determina una diferencia notable en el reparto de ingresos para la próxima temporada.