Milei dirigió su discurso durante aproximadamente 30 minutos ante el Club de Economía, acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo; el canciller, Pablo Quirno; el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford; y el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas. En un salón lleno de banqueros e inversores, afirmó que el mercado internacional reconoce los logros de su política económica.
“Todos los inversores y actores económicos del mundo libre saben que si nuestro gobierno es reelecto en 2027, el 2028 será el mejor año económico de la historia argentina, no solo en términos financieros, sino también en la economía real”, enfatizó.
Además, destacó la disminución de la inflación y aseguró que el riesgo país había caído de 3.000 puntos básicos a alrededor de 500. Sin embargo, mientras el presidente comentaba sobre un riesgo país cercano a los 500 puntos, este indicador se encontraba en aumento, alcanzando nuevamente los 571 puntos. Este incremento resalta que las condiciones financieras aún están lejos de la normalización que busca comunicar el Gobierno.
No es la primera vez que la administración actual anticipa que la economía está a punto de alcanzar su mejor etapa. En abril, el ministro Caputo mencionó que “los próximos 18 meses serán los mejores que Argentina haya experimentado en las últimas décadas”. Tras cinco meses, el ministro aún cuenta con 13 meses para verificar esa predicción, mientras que Milei ha decidido extender su horizonte de prosperidad hasta 2028.
El futuro siempre parece prometer el mejor momento del programa económico, pero el reto persiste en la llegada a ese ideal.
La visión del presidente contrastó con los últimos datos económicos. Milei aseguró en Estados Unidos que “el país está creciendo a un ritmo vertiginoso” y que Argentina ha experimentado 27 meses de crecimiento continuo. Sin embargo, la actividad económica mostró una caída casi del 3 por ciento en julio, lo que revela las dificultades que persisten en la economía real más allá de los datos que el Gobierno opta por resaltar ante los inversores.
A pesar de esto, Milei reafirma que la economía crecerá alrededor del 3 por ciento en el presente año, una estimación que ya empieza a ser cuestionada a la luz de los últimos resultados. El economista Haroldo Montagu, de Vectorial, indicó que en los primeros siete meses de 2026, la actividad acumuló un crecimiento de solo 1,7 por ciento, sugiriendo que resulta inviable alcanzar el 3 por ciento proyectado por el Gobierno. Asimismo, calculó que en los 32 meses desde noviembre de 2023, la economía creció apenas un 2,2 por ciento, con grandes desbalances: mientras los sectores con ventajas comparativas naturales mostraron un sólido avance, aquellos orientados al mercado interno permanecen por debajo del nivel que tenían al inicio de la gestión.
La situación social tampoco respalda el relato oficial. La pobreza aumentó durante el primer semestre, alcanzando el 32,3 por ciento de la población. Milei afirmó que las mejoras en la macroeconomía se reflejarán “de forma clara en los salarios” y facilitarán el sustento social al cambio modelo. Sin embargo, el incremento en la pobreza evidencia que esta transferencia hacia los hogares aún está pendiente.
Las advertencias sobre la situación no solo provienen de sus críticos. Gita Gopinath, quien fuera segunda de a bordo del Fondo Monetario Internacional y actual profesora en Harvard, reconoció el ímpetu de Milei en mantener el orden fiscal, pero planteó desafíos significativos a futuro. “Considero que el peso argentino necesita ajustarse más y que se le debe permitir depreciarse en mayor medida de lo que lo está haciendo actualmente”, sugirió.
Gopinath también advirtió sobre una de las debilidades más notorias del programa: las reservas. A su juicio, Argentina debe acumular divisas “a un ritmo mucho más acelerado” que el actual, especialmente teniendo en cuenta las elecciones presidenciales de 2027. Para la exfuncionaria, es comprensible que los inversores se cuestionen si las reformas se sostendrán tras los próximos comicios o si el país volverá a experimentar retrocesos históricos.
La economista también abordó otro aspecto que Milei minimizó durante su presentación: la morosidad. Mientras el presidente sostuvo que el aumento en la mora financiera se debió a la casi inexistente oferta de crédito y aseguraba que el sector privado comenzaba a resolver esta situación mediante refinanciaciones, Gopinath consideró que el Gobierno debe implementar con urgencia un proceso para resolver los préstamos en dificultades, pero también a través de soluciones de mercado y sin rescatar a las entidades.
Milei presentó a los inversores estadounidenses una economía en crecimiento “vertiginoso” y garantizó que los resultados impactarán positivamente en los salarios. Caputo había indicado cinco meses atrás que se iniciaban los mejores 18 meses de las últimas décadas. Ahora, el presidente ha desplazado la gran promesa hacia 2028. Entretanto, los datos reflejan una actividad que cayó casi un 3 por ciento en un mes, un aumento en la pobreza y un riesgo país que nuevamente supera los 570 puntos. Según el Gobierno, el mejor año de la historia aún está por llegar.