Sin conexiones con la alta jerarquía de las Fuerzas Armadas, el teniente general retirado César Milani, una figura clave del Ejército y de la inteligencia militar durante el kirchnerismo, ha vuelto a la escena pública con duras críticas a la política de defensa del gobierno de Javier Milei. En particular, cuestionó su postura frente al Reino Unido respecto a la Cuestión Malvinas, afirmando que “el giro del Presidente es un oportunismo político, demagógico y berreta”. Recordó que el líder libertario había defendido anteriormente el derecho a la autodeterminación de los habitantes de las islas y expresado su admiración por Margaret Thatcher. Milani, quien enfrenta una causa reabierta por el presunto encubrimiento del asesinato del conscripto Alberto Ledo en Tucumán en 1976, tiene actualmente 71 años. Ha respaldado históricamente las posturas nacionalistas de las Fuerzas Armadas vinculadas con la causa Malvinas, contrastando con el “sector liberal”. Sin embargo, en el actual contexto evita posicionarse del lado del gobierno liberal. Desestimó las sanciones contra las empresas involucradas en exploraciones petroleras en Malvinas, anunciadas por Milei, recordando que Cristina Kirchner había utilizado ese enfoque ya en agosto de 2013. Desde el ámbito judicial, defiende ante sus seguidores la absolución que había recibido previamente en los casos de la desaparición de Ledo, aunque revocada ahora, y en relación con las torturas de Pedro y Ramón Olivera en La Rioja, cuyo proceso continúa abierto. Durante su mandato en las Fuerzas Armadas bajo el kirchnerismo, Milani se acercó a las Madres de Plaza de Mayo y en diciembre de 2013 mantuvo una entrevista destacada con Hebe de Bonafini, que ganó amplia difusión en la revista de la organización. A pesar de las denuncias judiciales, en la parte final de la presidencia de Cristina Kirchner, el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que había respaldado sus ascensos, criticó su nombramiento como jefe del Ejército mientras las investigaciones sobre su posible implicancia en violaciones de derechos humanos no habían concluido. En relación a la Cuestión Malvinas, el exjefe del Ejército considera que Argentina carece de la capacidad militar para recuperar las islas por la fuerza, afirmando que lanzar propuestas en ese sentido sería reflejo de “una demencia importante”. En el plano político, busca establecer su presencia en el Partido Justicialista, aunque no está involucrado en la Comisión de Defensa que lidera el exministro Agustín Rossi. De manera contundente, una fuente del partido aseveró que “Milani no participa de la Comisión de Defensa del PJ”. Tampoco realizó acercamientos con el Ministerio de Defensa durante los cuatro años del gobierno de Alberto Fernández, bajo la dirección sucesiva de Rossi y Jorge Taiana. Apunta hacia una renovación dentro del peronismo y promueve la creación de un frente nacional en vista de las próximas elecciones. Sus críticas se centran en la situación de los ingresos del personal militar y la problemática de la obra social, señalando que un alto porcentaje de los miembros de las Fuerzas Armadas vive por debajo de la línea de pobreza. “El relato es uno y los hechos son otros”, advirtió en una emisora radial, criticando las políticas de los últimos años con términos que recuerdan a la gestión kirchnerista. Ante el anuncio de la reactivación de las obras para edificar la Base Naval Integrada en Ushuaia, un sitio estratégico observado por Estados Unidos y China, el exjefe militar del kirchnerismo advirtió que el gobierno de Milei ha disminuido los recursos del Fondo de Financiamiento de la Defensa (Fondef) y ha paralizado el proyecto. En sus críticas, Milani no ha sido acompañado por otras voces del peronismo.