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Burkina Faso hizo su llegada al Monumental con expectación y energía para enfrentar a Argentina

La frase “Llegó Burkina” resonó en las redacciones este sábado, anticipando el amistoso entre Argentina y Burkina Faso en el Monumental. El equipo africano aterrizó en Ezeiza y, poco después, se presentó en el estadio. Ayer, su destino era Marruecos, sin planes claros para el fin de semana, lo que resultó insólito.

La aparición de los jugadores en Núñez permitió observar a un plantel lleno de jóvenes, conformado de manera improvisada para ofrecer un espectáculo a los miles de hinchas argentinos que habían adquirido sus entradas y viajado a Buenos Aires para ver a la Albiceleste. Para aquellos que no tendrán la oportunidad de ver a Messi el próximo martes, este partido se convirtió en un canto a la improvisación, ya que no existen excusas que puedan explicar la situación.

Burkina Faso llegó a Argentina tras un largo vuelo de casi 12 horas, a las 3 de la tarde, es decir, seis horas antes del inicio del partido en el Monumental. Su paso por el aeropuerto fue breve; los jugadores, con pasaporte en mano, abordaron un micro para dirigirse a un hotel donde pudieron descansar un par de horas. Sin embargo, pronto recibieron la instrucción de volver a subirse al vehículo para ir al estadio.

“Not bad, good”, comentó un miembro del cuerpo técnico de la selección africana, actualmente en el puesto 62 del ranking, al ser consultado por un cronista. Mientras que los jugadores más experimentados reflejaban el cansancio en sus rostros, los más jóvenes, como Aboubacar Camara, estrella del equipo a sus 18 años, mostraban entusiasmo y energía para saltar al campo.

El primer gesto de bienvenida llegó desde las gradas. Cuando el equipo salió a reconocer el terreno de juego, una hora antes del inicio del encuentro, los primeros murmullos de desaprobación fueron rápidamente eclipsados por un fuerte aplauso de agradecimiento por parte del público.

En resumen, gracias al esfuerzo de los visitantes, Argentina tuvo la oportunidad de disputar su último amistoso antes de la despedida de Messi.