El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, bajo la conducción de Federico Sturzenegger, oficializó una medida estratégica orientada a la simplificación del comercio exterior. A través de la Resolución General N° 5883/2026, la administración nacional dispuso la eliminación definitiva del tope de valor para las exportaciones realizadas mediante el régimen de courier, una iniciativa diseñada para potenciar la inserción de productos argentinos en los mercados globales.
El régimen de courier constituye una vía de exportación simplificada que permite a los operadores prescindir de los procesos tradicionales de destinación de exportación formal. Anteriormente, los envíos que superaban los USD 3.000 se veían obligados a transitar por despachos aduaneros complejos, lo que generaba costos logísticos y administrativos elevados. Con la nueva normativa, se elimina este techo de valor, permitiendo que las operaciones mantengan un trámite estandarizado y ágil independientemente del monto facturado.
Este beneficio técnico resulta fundamental para las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMEs), ya que el sistema courier es ideal para el envío de piezas, prototipos u objetos de volumen reducido. Al suprimir lo que se consideraba una “pared invisible” para el crecimiento corporativo, el Gobierno busca reducir la burocracia estatal y dotar de mayor competitividad a las empresas que inician su proceso de internacionalización, facilitando una escala de exportación sin las fricciones de los regímenes aduaneros tradicionales.
Perspectivas energéticas: La expansión de las exportaciones de YPF
Como complemento al dinamismo exportador que busca el país, el sector energético proyecta cifras récord para los próximos años. En el marco de un encuentro en la Sociedad Rural Argentina, el presidente de YPF, Horacio Marín, destacó el potencial de la petrolera estatal como motor de divisas.
Según las proyecciones de la compañía, se espera que hacia el cierre de la década las exportaciones experimenten un salto cuantitativo significativo, con una meta ambiciosa de alcanzar el millón de barriles de petróleo diarios para el período 2031/2032, consolidando así el rol de Argentina como actor relevante en el mercado energético internacional.
