De llevar a cabo este plan, Aerolíneas incorporará un total de 20 aeronaves en los próximos años. Lombardo explicó que la meta no es aumentar el tamaño de la flota, sino reemplazar los aviones más antiguos. “El plan permite incrementar la oferta de asientos un 10% manteniendo una flota de 84 aviones. Si las condiciones del mercado lo permiten, podremos extender algunos contratos y aumentar la flota, pero en este momento la prioridad es la modernización”, afirmó.
Los acuerdos firmados en Farnborough incluyen la incorporación de seis Airbus A330neo y ocho Boeing 737 MAX 10. A esto se suman los dos Boeing 737 MAX 8 ya contratados y otros cuatro que todavía se están negociando.
Respecto a los Airbus A330neo, Paul Geaney, presidente y CCO de Avolon, el socio de leasing para esa operación, mencionó que se trata de aviones de fuselaje ancho de nueva generación, con un desempeño comprobado, que ofrecen una propuesta económica sólida, flexibilidad operativa y una experiencia superior para los pasajeros. “Esperamos continuar apoyando a Aerolíneas Argentinas mientras moderniza su flota y fortalece sus operaciones de largo alcance”, añadió Geaney.
Por su parte, Thomas Baker, director ejecutivo y presidente de ACG, el socio de leasing para los Boeing 737 MAX 10, destacó la importancia del acuerdo para la introducción de estas aeronaves. “Estamos complacidos de ampliar nuestra asociación con Aerolíneas Argentinas mientras sigue fortaleciendo su red doméstica y regional. El 737-10 ofrece a las aerolíneas una capacidad adicional fundamental, una mayor eficiencia de combustible y una rentabilidad mejorada, lo que lo convierte en una opción ideal para rutas de alta demanda”, expresó Baker.
Según el cronograma previsto, se espera que dos Boeing 737 MAX 8 sean entregados durante 2027. A partir del primer semestre de 2028, comenzarán a llegar los Airbus A330neo, que contarán con una configuración de 291 asientos: 30 en clase ejecutiva, 24 en Premium Economy y 237 en Economy.
La posibilidad de avanzar con este plan está íntimamente relacionada con la recuperación financiera de la compañía. En 2024, Aerolíneas obtuvo un resultado operativo positivo de 56,6 millones de dólares, conforme a los estados contables auditados por KPMG. Para 2025, este resultado se incrementó a 120,7 millones de dólares y, además, la empresa alcanzó por primera vez en su historia un patrimonio neto positivo. Los estados contables de este ejercicio serán presentados ante la Asamblea de Accionistas para su aprobación a inicios de agosto.
Los Airbus A330neo reemplazarán progresivamente a los actuales aviones de largo alcance, destinados a rutas internacionales. Los Boeing 737 MAX 10 y MAX 8, por su parte, se utilizarán en la red doméstica y regional. El plan también contempla la modernización de las cabinas de los Airbus A330 que permanecerán en servicio.
Al ser consultado sobre la posibilidad de una eventual privatización, aunque no existe actualmente un proyecto legislativo vigente para avanzar en este aspecto, Lombardo afirmó que están “construyendo una Aerolíneas Argentinas ordenada, eficiente y atractiva para cualquier escenario futuro, preparada para competir de igual a igual con los mejores operadores de la región”.
En cuanto a la mejora en los resultados económicos, el presidente atribuyó estos avances a un “cambio cultural” en la gestión de la aerolínea. Desde finales de 2023, la empresa ha reducido su plantilla en un 17,6%, pasando de 11.900 a 9.800 empleados; ha cancelado rutas deficitarias y ha renegociado contratos con proveedores. Además, desde julio de 2024, dejó de recibir transferencias del Estado.
