Economía

ARBA: más de 10.000 contribuyentes se sumaron al régimen que evita saldos a favor en Ingresos Brutos

La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) reportó que, a seis meses de la implementación del régimen Riesgo 0, SAF 0, se han evitado acumulaciones de $8476,5 millones en saldos a favor del Impuesto sobre los Ingresos Brutos para empresas y contribuyentes. Esta estrategia ha permitido que dichos recursos se mantengan en el circuito productivo, facilitando el financiamiento del capital de trabajo, apoyando la actividad económica y promoviendo inversiones. Desde su lanzamiento, 18.131 contribuyentes han solicitado adherirse al régimen, de los cuales 10.382 ya han accedido al recálculo automático de las alícuotas de retención y percepción. El sistema ajusta los pagos a cuenta al impuesto que realmente corresponde, con la finalidad de prevenir la generación de nuevos saldos a favor. Este régimen está dirigido a aquellos contribuyentes que presentan bajo riesgo fiscal y un adecuado cumplimiento tributario. Según los datos proporcionados por ARBA, el comercio abarcó el 42,6% de los casos beneficiados, mientras que el sector de servicios representó el 41,7%. Juntos, estos sectores concentraron más del 84% de los contribuyentes acogidos al régimen. Además, Industria y Minería constituyeron el 8,5% de los casos, la construcción el 4,2% y el sector agropecuario el 3%. Cristian Girard, director ejecutivo de ARBA, destacó que este régimen implica “un cambio de paradigma en la administración tributaria”, ya que evita la sobreacumulación de saldos a favor mediante retenciones y percepciones que superan el impuesto determinado. ARBA también subrayó que Riesgo 0, SAF 0 forma parte de una estrategia iniciada en diciembre de 2019 para mitigar el impacto del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la actividad económica. Entre las medidas adoptadas se pueden mencionar: Según ARBA, como resultado de estas políticas, el stock de saldos a favor se ha reducido de tres meses de recaudación a menos de un mes, lo que ha permitido reintegrar al entramado productivo bonaerense aproximadamente un billón de pesos en capital de trabajo.