Sociedad

Aumento en la vacunación de calendario, aunque persisten desafíos en las jurisdicciones para completar esquemas y refuerzos

La vacunación de calendario para niños, adolescentes y mujeres embarazadas experimentó un incremento en el año pasado en comparación con 2024, según indicaron los registros oficiales divulgados recientemente. No obstante, persisten las dificultades para completar los esquemas y poner al día los refuerzos en la mayoría de las jurisdicciones.

En solo dos vacunas neonatales y la primera dosis de tres esquemas esenciales aplicables a los 2 meses de vida se logró superar el 90% de cobertura, siendo la dosis única de BCG (que protege contra formas graves de tuberculosis) la que alcanzó la meta esperada del 95% para asegurar un nivel de protección adecuado. Sin embargo, a medida que los niños crecen, se presentan dificultades: aunque todos los porcentajes de cobertura han mejorado respecto a 2024, sigue siendo complicado en las provincias completar los esquemas antes del ingreso escolar y alcanzar los refuerzos recomendados, especialmente entre los adolescentes.

Recientemente, Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentaron su informe anual sobre coberturas en distintos países, destacando que Argentina figuró entre los ocho países de la región que en 2025 no lograron al menos el 90% de cobertura con esquemas esenciales para enfermedades como tos convulsa, sarampión, tétanos y difteria. Junto a México, Venezuela y Bolivia, el país concentró más de la mitad de los niños sin protección contra esas infecciones (101.000 menores sin dosis alguna), a pesar de que las vacunas están disponibles. Alcanzar un 95% de cobertura efectiva con el esquema completo para sarampión continúa siendo el principal desafío, al igual que en el resto de los países de la región, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Los datos publicados por el Ministerio de Salud de la Nación complementan esta información a partir de las aplicaciones nominalizadas que deben cargar las áreas de inmunizaciones de las diferentes provincias. Desde la cartera sanitaria señalaron que “las cinco vacunas trazadoras del primer año de vida superaron el 90% de cobertura, mejorando los registros de 2024 e incluso los de 2022”.

Se compararon las estimaciones de cobertura para 2025 con las del año anterior, tomando en cuenta las cifras de bebés, niños, adolescentes y embarazadas a ser vacunados con cada una de las dosis obligatorias que contempla el calendario. En 2024, a pesar de que se aplicaron 39.119 vacunas menos que en el año anterior, el porcentaje de cobertura se incrementó en todos los casos. Esto se debe al hecho de que el número de aplicaciones varió menos que la cantidad de bebés y niños de hasta 5 años necesarios de vacunar, y también aumentó entre adolescentes y embarazadas.

En 2024, se alcanzó un 95,3% de cobertura con la dosis única neonatal de BCG, en comparación con el 87,1% del año anterior, mientras que el 92% de los recién nacidos recibió la dosis única para hepatitis B, frente al 83% de 2024. Estos resultados se obtuvieron a pesar de la aplicación de 796 dosis menos de BCG y 5.451 dosis menos de hepatitis B en comparación con 2024, además de un descenso de 43.706 bebés en la cifra total a vacunar en 2025.

También superaron el 90% de cobertura las primeras dosis que deben aplicarse a los 2 meses de edad de los esquemas infantiles, como la vacuna quíntuple (difteria, tétanos, tos convulsa, hepatitis B y Haemophilus influenzae), IPV (polio) y neumococo (meningitis, neumonía y sepsis neumocócica). Al igual que con las dosis neonatales, tanto la cantidad de aplicaciones como la población a vacunar variaron en comparación con 2024, cuando la cobertura de estas primeras dosis no había superado el 85%.

Con la primera dosis de la vacuna contra el rotavirus a los 2 meses de edad, también se logró rebasar la cobertura de 2024 al incrementar del 81,5% al 88,6% el año pasado, aunque sin alcanzar el mismo ritmo de recuperación que el resto a esa edad.

Las segundas y terceras dosis indicadas para esos esquemas a los 4 y 6 meses de edad, así como el meningococo, que se aplica a los 3 y 6 meses, aumentaron hasta seis puntos porcentuales en comparación con 2024, pero aún no alcanzan una cobertura del 90% o más. La tendencia positiva se mantiene con las vacunas del primer año de vida para hepatitis A (dosis única) y la primera dosis de la triple viral (sarampión, rubéola y paperas), cuyas coberturas pasaron, respectivamente, del 81,9% al 85,3% y del 83,2% al 83,6%.

A partir de ahí, los porcentajes para el resto de las vacunas del calendario se alejan de las metas de cobertura deseadas. La vacuna contra el virus sincicial respiratorio (VSR), incluida en 2024 para las embarazadas, alcanzó una cobertura del 74%, superior al 67,8% del año anterior. Desde el Ministerio de Salud se destacó que también mejoró la cobertura oportuna contra el virus del papiloma humano (VPH) a los 11 años, tras la implementación de un esquema de dosis única, aunque las vacunas de los 5 y 11 años también experimentaron una recuperación interanual, sin embargo, no alcanzaron la meta del 90% de cobertura esperada.

Los datos sobre refuerzos a estas edades indican que la triple viral para los 5 años, por ejemplo, alcanzó un 54,8% el año pasado, frente al 46,7% de 2024; mientras que el refuerzo de varicela fue del 56%, mejorando el 45,8% previo. El refuerzo de la triple bacteriana, que abarca difteria, tétanos y tos convulsa, pasó del 46,3% al 58,3% y el refuerzo de IPV/Salk para polio, del 47,5% al 57,2%. Los refuerzos correspondientes a los 11 años con la triple bacteriana y contra el meningococo variaron, respectivamente, del 54,1% en 2024 al 58% el año pasado, y del 51,9% al 57,1%.

Particularmente preocupante es la situación de la vacuna contra la fiebre amarilla, que es obligatoria con una dosis para niños de un año y un refuerzo a los 11 años en áreas donde el virus podría ingresar al país: Misiones, Corrientes y Formosa, así como en ciertos departamentos de Salta, Jujuy y Chaco. El año pasado, 32.209 niños de un año (66,3% de 48.611) recibieron la primera dosis en estas áreas, en comparación con 33.006 (65,4% de 50.439) durante 2024. Si bien el porcentaje es mayor, en las jurisdicciones no se logró mantener la misma cantidad de aplicaciones de un año a otro, a pesar de que se redujo el grupo a alcanzar. Por su parte, el refuerzo de los 11 años logró una cobertura del 38,2%, superior al 30,3% del año pasado, lo que se tradujo en 7.445 dosis más para una población estimada en unos 74.000 adolescentes, en comparación con 68.802 en 2024.

Desde el Ministerio de Salud se enfatizó que en el país las coberturas de vacunación mostraron una caída media de 10 puntos porcentuales entre 2009 y 2019, y que el impacto de la pandemia generó un descenso adicional de 10 puntos en todas las coberturas. Si bien ha habido una leve recuperación desde 2021, los datos reales y confiables indican que solo en 2025 se han consolidado estos incrementos.

Mario Lugones, quien lidera esta cartera, aseguró que “la Nación garantiza las vacunas y monitorea su aplicación”, delegando en las jurisdicciones la responsabilidad de implementar “la estrategia de vacunación en cada territorio”. A través de sus declaraciones públicas, el funcionario reafirmó que “todas las vacunas incluidas en el calendario nacional son probadas, seguras y eficaces para prevenir enfermedades y disminuir el riesgo de complicaciones.”