El mercado de criptoactivos experimenta una jornada de crecimiento este miércoles, con Bitcoin (BTC) avanzando un 0,5% para consolidarse por encima de los u$s64.000. Este movimiento alcista, acompañado por Ethereum (ETH) acercándose a los u$s1.900, está impulsado principalmente por el optimismo en torno a una posible resolución del conflicto en el estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el comercio global.
La confianza de los inversores en activos de riesgo se fundamenta en los reportes de una reapertura inminente de la vía marítima. Washington sostiene que el estrecho permanece “libre y abierto”, mientras que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha señalado la cercanía de un acuerdo con Irán. Aunque el presidente Donald Trump ha calificado el pacto como “inminente”, persisten matices de cautela: medios independientes advierten posibles demoras debido a la presencia militar en la región, y Teherán mantiene que las negociaciones se realizan mediante mediadores en Omán.
Este escenario ha generado una doble reacción en los mercados: una caída significativa en los precios del petróleo y un aumento simultáneo en el apetito por activos financieros globales.
En contraste con el optimismo del mercado cripto, SpaceX ha registrado una fuerte caída tras la publicación de su reporte financiero. La compañía reveló un incremento masivo en sus gastos de capital, alcanzando los u$s18.369 millones. El hecho de que el 80% de esta inversión se destinara a proyectos de inteligencia artificial ha generado inquietud entre los inversores, quienes cuestionan el retorno y la magnitud del gasto en esta tecnología
En el ámbito institucional, los flujos hacia los ETF de Bitcoin muestran una recuperación sostenida en agosto, acumulando entradas por u$s381,6 millones. Esta cifra supera ampliamente los registros de julio y marca un quiebre tras meses de salidas constantes.
Hacia adelante, el foco de los operadores está puesto en el informe de empleo que se publicará este viernes. Los datos resultantes serán cruciales para determinar la fortaleza del dólar y moldear las expectativas sobre las decisiones de tasas de interés de la Reserva Federal (Fed), factores que terminarán de definir el rumbo de Bitcoin en el corto plazo.
A pesar del repunte actual, la cautela persiste en el sector, dado que la principal criptomoneda todavía se encuentra aproximadamente un 50% por debajo de su máximo histórico alcanzado en octubre.
