Economía

Boom del ‘puerta a puerta’: Las importaciones vía courier ya equivalen al 40% de las ventas en shoppings

La modalidad courier alcanzó u$s125 millones en junio de 2026, con un alza interanual del 73,8%. Sectores como indumentaria y electrónica local sufren caídas de producción y pérdida de empleos formales.

El fenómeno de las compras en plataformas de comercio electrónico internacional ha alcanzado una magnitud sin precedentes en Argentina. Según un reciente informe de la consultora Analytica, titulado “En Foco Consumo puerta a puerta”, las importaciones vía courier representan actualmente cerca del 40% del total comerciado en rubros críticos como indumentaria, electrónica, juguetes, muebles y artículos de decoración dentro de los más de 70 shoppings monitoreados por el Indec.

Crecimiento exponencial y contexto histórico
Este vertiginoso ascenso tiene un punto de inflexión claro: la flexibilización normativa implementada a mediados de noviembre de 2024. Los datos son elocuentes: mientras que en 2024 esta modalidad de envío representaba menos del 10% de las ventas, para junio de 2026 alcanzó un pico histórico de u$s125 millones. En términos acumulativos, el canal courier movilizó u$s 643 millones solo durante el primer semestre de 2026, lo que supone un incremento astronómico del 641,5% en comparación con junio de 2024.

Este auge del sistema “puerta a puerta” ocurre en un contexto de retracción general del consumo interno. El comercio agregado registró una baja interanual del 1,7% entre enero y mayo de 2026, situándose un 4,8% por debajo de los niveles de 2023 y revirtiendo la frágil recuperación observada entre finales de 2024 y principios de 2025.

Impacto crítico en la industria y el empleo local
La otra cara de esta moneda es el severo daño estructural que enfrenta la industria nacional. La competencia de productos importados —potenciada por la quita de aranceles en sectores específicos como el de telefonía móvil, que vio un aumento de importaciones del 737%— ha llevado a la producción local a niveles críticos. Varios sectores fabriles muestran caídas drásticas frente al promedio de la última década: la producción de equipos de informática y comunicaciones se desplomó un 57%, el sector textil un 56,5%, la industria del cuero un 50% y los aparatos de uso doméstico un 40,3%.

Las consecuencias de esta asimetría competitiva han impactado de lleno en el mercado de trabajo. Tras un breve período de crecimiento que sumó más de 25.000 empleos hasta mayo de 2025, la tendencia se revirtió bruscamente. Desde entonces, se han destruido 35.167 puestos de trabajo formales en el sector, lo que arroja una pérdida neta de 9.413 empleos desde el inicio del proceso de flexibilización en noviembre de 2023, evidenciando el complejo desafío que enfrenta el entramado productivo argentino ante el avance del comercio global directo.