Desde el complejo deportivo de Boca en Ezeiza, se informó que el joven de 19 años “se le trabó el pie” mientras realizaba la entrada en calor, lo que resultó en una “rotura de peroné”, según se ha conocido, aunque se espera un comunicado médico oficial al respecto.
El incidente ocurrió durante un ejercicio de rondo, conocido como “loco”. Aranda cayó al suelo, requirió la asistencia médica y se retiró del entrenamiento visiblemente afectado.
Los exámenes médicos proporcionarán información más precisa sobre su condición, sin embargo, en Boca ya dan por hecho que el jugador deberá someterse a una cirugía y enfrentará una recuperación de varios meses, estimando al menos cuatro, lo que prácticamente sellaría el fin de su temporada.
La ausencia de Aranda representa un duro revés para el club, que se enfrenta a Lanús este viernes en la Bombonera, donde necesita urgentemente sumar puntos para asegurar su clasificación en el Torneo Clausura. Además, se avecinan encuentros desafiantes en la Copa Argentina contra Vélez y un importante cruce en cuartos de final de la Copa Sudamericana ante San Pablo. El director técnico deberá considerar cómo reemplazar a un jugador clave y no se descarta que busque algún refuerzo en el mercado.
El principal perjudicado en esta situación es Aranda, un talentoso joven con un futuro prometedor que deberá recuperarse tanto física como mentalmente, ya que estaba atravesando un momento excepcional en su trayectoria.
Es importante recordar que el chico, originario de Ciudadela y formado en las divisiones inferiores del club, fue convocado por Lionel Scaloni antes del Mundial 2026 para entrenar con la Selección Argentina en Estados Unidos. Su rendimiento había generado interés en el cuerpo técnico albiceleste para integrarse en un nuevo ciclo del equipo.
El joven que tomó la camiseta número 10 de Boca no estaba inicialmente considerado para el primer equipo, pero supo aprovechar las oportunidades brindadas por Claudio Úbeda y rápidamente se consolidó en la plantilla. Su impacto fue notable desde su debut a principios de marzo, cuando destacó en un partido ante Lanús. Su madre presenció ese emocionante momento desde la tribuna, y seguramente ahora está brindándole apoyo en este difícil instante.
Tomás Aranda, con apenas 19 años, ha emergido como una de las grandes promesas de Boca en 2026. Luego de haber ascendido de las inferiores, debutó a inicios de este año, dejándole una huella importante en el equipo en poco tiempo. Su habilidad para jugar entre líneas y su personalidad atrajeron la atención de los aficionados.
Su ascenso no se limitó al ámbito local. En junio, recibió su primera convocatoria a la Selección Argentina, donde sumó sus primeros minutos bajo la dirección de Lionel Scaloni. Leandro Paredes, figura destacada del plantel xeneize, lo mencionó como uno de los jóvenes que más le impresionaban por su calidad y visión del juego.
Ahora, cuando parecía estar en la cúspide de su carrera y llevaba con orgullo la icónica camiseta 10, sufrió una fractura de peroné durante un entrenamiento en Boca, lo que lo llevará a la intervención quirúrgica. Esta lesión representa un fuerte golpe justo cuando se había afianzado como una de las nuevas estrellas del club.