Mientras el mercado sigue atento a las versiones sobre una posible venta de su operación en la Argentina, Grupo Dia presentó un balance semestral con resultados dispares para el negocio local. La filial continúa mostrando un desempeño por debajo del de España, aunque comenzó a exhibir algunos indicadores operativos más favorables, apoyados en medidas de eficiencia y disciplina financiera.
Durante la presentación de resultados, el CEO global de la compañía, Martín Tolcachir, evitó confirmar las versiones que indican que el grupo habría otorgado un mandato al Banco Santander para buscar un comprador o incorporar un socio para la operación argentina.
“No hacemos comentarios sobre rumores”, respondió el ejecutivo, aunque remarcó que la empresa está “enfocada en sostener la operación en Argentina”, mejorar la experiencia de los clientes y aprovechar una eventual recuperación del consumo.
Ventas en baja y EBITDA todavía negativo
En el primer semestre, Dia Argentina registró ventas brutas por 722 millones de euros, lo que representó una caída interanual del 12,4%. Según explicó la compañía, el resultado estuvo fuertemente condicionado por la apreciación del euro frente al peso argentino, que alcanzó el 37,4% durante el período.
En moneda local, sin embargo, las ventas brutas crecieron 20,3%, aunque el volumen comercializado retrocedió 4,6% en el semestre (-4,3% en el segundo trimestre), reflejando que el consumo todavía no termina de recuperarse.
La empresa destacó que la evolución secuencial confirma una desaceleración de la caída iniciada durante la segunda mitad de 2025 y resaltó algunos avances operativos. Entre ellos, una ganancia de 10 puntos básicos de participación de mercado, de acuerdo con Nielsen IQ, y una mejora de 30 puntos básicos en el margen de EBITDA ajustado, que pasó a -0,2%.
A pesar de esa mejora, el indicador continúa en terreno negativo, por lo que la filial todavía no logró recuperar rentabilidad operativa. No obstante, la compañía remarcó que cerró el semestre con una posición de caja neta de 40 millones de euros, lo que le permite sostener el negocio sin endeudamiento financiero.
Actualmente, Dia Argentina opera 996 tiendas, de las cuales 245 son propias y 751 franquiciadas, tras cerrar 11 locales durante el semestre, un ritmo que la empresa calificó como habitual para su operación.
España acelera mientras Argentina sigue buscando recuperarse
La diferencia entre ambos mercados volvió a reflejarse en los resultados del grupo. En España, las ventas crecieron 11,6%, hasta 2.954 millones de euros, mientras que en el segundo trimestre avanzaron 12,1%, más del doble que el mercado, según Nielsen IQ.
El negocio español también mostró una mejora en rentabilidad. El EBITDA ajustado aumentó 17%, hasta 160 millones de euros, con un margen de 6,5%, mientras que el beneficio neto ascendió a 51 millones de euros, un 6,4% más que un año atrás. Además, la generación de caja permitió abrir 58 supermercados, reducir 18% la deuda financiera neta, hasta 206 millones de euros, y llevar el nivel de apalancamiento a apenas 0,6 veces EBITDA.
Ese desempeño compensó la debilidad de la operación argentina y permitió al grupo mostrar un semestre de crecimiento, apoyado casi exclusivamente en el mercado español.
“No hacemos comentarios sobre rumores”, respondió el ejecutivo, aunque remarcó que la empresa está “enfocada en sostener la operación en Argentina”, mejorar la experiencia de los clientes y aprovechar una eventual recuperación del consumo.
Ventas en baja y EBITDA todavía negativo
En el primer semestre, Dia Argentina registró ventas brutas por 722 millones de euros, lo que representó una caída interanual del 12,4%. Según explicó la compañía, el resultado estuvo fuertemente condicionado por la apreciación del euro frente al peso argentino, que alcanzó el 37,4% durante el período.
En moneda local, sin embargo, las ventas brutas crecieron 20,3%, aunque el volumen comercializado retrocedió 4,6% en el semestre (-4,3% en el segundo trimestre), reflejando que el consumo todavía no termina de recuperarse.
La empresa destacó que la evolución secuencial confirma una desaceleración de la caída iniciada durante la segunda mitad de 2025 y resaltó algunos avances operativos. Entre ellos, una ganancia de 10 puntos básicos de participación de mercado, de acuerdo con Nielsen IQ, y una mejora de 30 puntos básicos en el margen de EBITDA ajustado, que pasó a -0,2%.
A pesar de esa mejora, el indicador continúa en terreno negativo, por lo que la filial todavía no logró recuperar rentabilidad operativa. No obstante, la compañía remarcó que cerró el semestre con una posición de caja neta de 40 millones de euros, lo que le permite sostener el negocio sin endeudamiento financiero.
Actualmente, Dia Argentina opera 996 tiendas, de las cuales 245 son propias y 751 franquiciadas, tras cerrar 11 locales durante el semestre, un ritmo que la empresa calificó como habitual para su operación.
España acelera mientras Argentina sigue buscando recuperarse
La diferencia entre ambos mercados volvió a reflejarse en los resultados del grupo. En España, las ventas crecieron 11,6%, hasta 2.954 millones de euros, mientras que en el segundo trimestre avanzaron 12,1%, más del doble que el mercado, según Nielsen IQ.
El negocio español también mostró una mejora en rentabilidad. El EBITDA ajustado aumentó 17%, hasta 160 millones de euros, con un margen de 6,5%, mientras que el beneficio neto ascendió a 51 millones de euros, un 6,4% más que un año atrás. Además, la generación de caja permitió abrir 58 supermercados, reducir 18% la deuda financiera neta, hasta 206 millones de euros, y llevar el nivel de apalancamiento a apenas 0,6 veces EBITDA.
Ese desempeño compensó la debilidad de la operación argentina y permitió al grupo mostrar un semestre de crecimiento, apoyado casi exclusivamente en el mercado español.
Para mejorar su rentabilidad en el mercado local, la empresa está implementando estrategias de optimización centradas en una estricta disciplina financiera y en la búsqueda de la eficiencia operativa. Estas medidas buscan estabilizar el negocio en un contexto de consumo desafiante, priorizando la sostenibilidad de la operación y la mejora de los márgenes a través de una gestión más rigurosa de los recursos disponibles.
