Un dato relevante es la caída en la cobertura contra la apreciación del dólar.
Una consultora, resalta que el Gobierno adelantó su propuesta para reformar la Carta Orgánica del Banco Central. Aún sin conocer todos los detalles del proyecto que se presentará en el Congreso, el consultor afirma que “todo indica que es un paso positivo: la ley propone, entre otras cosas, la independencia del BCRA y la eliminación de la emisión monetaria para financiar al Tesoro. Esto muestra que el proyecto busca mejorar la calidad institucional y focalizar al Banco Central en su tarea primordial: trabajar para conseguir la estabilidad de precios”. En su informe, se menciona que “con este proyecto se corrige el cambalache que creó la administración de Cristina Kirchner en 2012, cuando se le asignaron al Banco Central múltiples objetivos, que incluían, además de la estabilidad monetaria y financiera, fomentar el empleo y el desarrollo económico con equidad social, objetivos que son inherentes al Poder Ejecutivo. Además, esto le restaba independencia al Banco Central, ya que su actuación se subordinaba a la estrategia económica del gobierno”.
Por otro lado, otra enfatiza que “cada vez está más claro que Argentina es, ha sido y seguirá siendo una economía bimonetaria, y que el marco institucional se está adaptando a esa realidad. Ya apenas se habla de dolarización, y a medida que avancen los esfuerzos contra la inflación, se tornará más complicado conseguir apoyo político para seguir esa dirección”.
En síntesis, “la propuesta representa un avance significativo que debería contribuir a mantener la estabilidad de precios y a dotar de mayor institucionalidad la relación entre el Banco Central y el Tesoro. En el futuro, esto implica que el Poder Ejecutivo deberá aceptar no interferir en las decisiones de política monetaria”.
Por su parte, otro organismo indica que “la segunda semana de julio estuvo marcada por el conflicto en Medio Oriente, que se reflejó en el aumento del precio del petróleo. Sin embargo, el mercado se está ajustando a las correcciones del comercio internacional, que han sido bastante severas. La inflación en Estados Unidos mostró un descenso (3,5% anual), lo que llevó al mercado a moderar las expectativas sobre un incremento en las tasas de la Reserva Federal. Este es un escenario que esperamos: que la FED no suba las tasas y eventualmente las reduzca desde el actual 3,75%, lo que sería beneficioso para los mercados emergentes”.
También se observan señales de alerta en la actividad económica. Aunque los datos de junio son positivos, el rebote ha sido leve. Además, resalta que el Tesoro “ha manejado bien la refinanciación de su deuda en pesos, y esta semana no ofreció Bonos Duales a largo plazo. El mercado mostró demanda por LECAP a noviembre y por cobertura cambiaria a través de dollar linked, alcanzando cerca de USD 1.000 millones. Con la disminución de la inflación, la liquidez se mantiene adecuada, y el mercado la coloca a una tasa fija de 1,8% efectiva mensual a corto plazo y 1,9% a mediano plazo. En dólares, el Tesoro ha pagado sus bonos (USD 4.300 millones) y ha conseguido re-invertir USD 600 millones en un nuevo bono, el AO2029, al 8,3% anual en dólares MEP, lo que equivaldría a 9,1% en dólares Cable. Las noticias financieras locales deberían contribuir a reducir el riesgo país, incluso por debajo de 400 puntos básicos.”
También se indica que “a pesar de que falta un año para las elecciones, el mercado comienza a descontar con mayor probabilidad una reelección de Milei. La percepción del mercado es más optimista que lo que reflejan las encuestas actuales, que en su mayoría no proyectan a Milei alcanzando el 45% o 40% con más de 10 puntos de diferencia. Los inversores conservadores deberían proceder con cautela”.
A su vez, anticipa “meses de mayor actividad y salarios; además, la imagen de Milei podría mejorar sin Adorni en la escena. En este contexto, el Gobierno también busca eliminar las PASO, considerando que sería útil para dificultar una unificación de la oposición. Milei, para mejorar su situación, necesitará un mayor dinamismo en la actividad económica y/o habilidades políticas más afinadas”.
Otra consultora, observa que “el dólar se debilitó a nivel global durante la semana, no obstante, la situación mundial obliga al mercado a mantener una postura cautelosa. La deuda de los países emergentes continúa perdiendo terreno, impactando negativamente en los spreads de la región, incluido el Riesgo País local. A pesar de un alza del 5,2% en el dólar en junio, el tipo de cambio acumula una baja del 0,3% en lo que va de julio, mientras que el real brasileño se fortaleció aún más (-1,4%). Aunque el entorno para los activos de riesgo no es favorable, el comportamiento de las monedas más influyentes en el comercio de Argentina ha favorecido al peso. En el primer tramo de julio, la base monetaria mostró una contracción, lo que añade otro nivel de soporte para la estabilidad cambiaria”, también agrega que “la demanda por cobertura ha empezado a relajarse, dado que el volumen operado en futuros y en bonos dollar linked (BYMA, t+1) ha disminuido considerablemente, y el interés abierto A3 mostró tres sesiones consecutivas de desarme neto. Sin embargo, el Tesoro adjudicó en la licitación del miércoles USD 968 millones en instrumentos ligados al tipo de cambio oficial, lo que, si bien no es despreciable, sugiere que el mercado quedó satisfecho. La sorpresa en la inflación y el dato de precios mayoristas de junio, que se ubicó en 1,1%, ayudaron a reducir las tasas cortas mientras se aguardan los datos de la Balanza Comercial de junio y la EMAE (Estimación de la Actividad Económica) de mayo, previstos para esta semana.”
La consultora también menciona que “la volatilidad global y el repunte de los precios de la energía en el contexto del conflicto en Medio Oriente siguen constituyendo un riesgo para el proceso de desinflación. A nivel local, el gobierno no ha conseguido el apoyo necesario para tratar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, lo que llevó a su postergación. También intenta modificar la Ley de Inocencia Fiscal para lograr un impacto más significativo en lo financiero y lo económico, y será crucial que logre cumplir con su agenda parlamentaria. Lo acontecido no ha sido alentador en ese sentido, pero todavía queda un desenlace abierto. Sin embargo, dicho contexto sigue siendo un riesgo.”
Federico Filippini (Head of Research & Strategy) y Javier Casabal (Sr Fixed Income Strategist) de Adcap Grupo Financiero expresan que “la semana estuvo marcada por dos desarrollos favorables. En primer lugar, la inflación de junio se desaceleró al 1,9% mensual, mientras que la inflación núcleo descendió a 1,6%, lo que refuerza la idea de que el traslado de la depreciación cambiaria a los precios se mantiene limitado y que la inflación está convergiendo gradualmente hacia niveles mensuales más bajos. En segundo lugar, el Tesoro refinanció con éxito sus vencimientos en pesos con un rollover del 183%, mientras continuó colocaciones de deuda en dólares de manera selectiva, priorizando un menor costo de financiamiento sobre un mayor volumen. En este contexto, el mercado centra su atención en una posible mejora en la calificación por parte de Moody’s, lo que podría convertirse en un nuevo catalizador para reducir los spreads soberanos.”
Adcap destaca que “un entorno cambiario más favorable ha permitido que los BONCER superen en rendimiento a los bonos soberanos en dólares, aunque las emisiones del Tesoro han seguido presionando al segmento largo de la curva CER. Mantendremos una perspectiva positiva sobre los bonos ajustados por inflación, donde TZXD6 y TZXD7 siguen ofreciendo un carry atractivo según nuestras proyecciones de inflación. Al mismo tiempo, adoptamos una postura neutral respecto a los bonos de tasa fija, ya que las expectativas implícitas de inflación lucen demasiado optimistas. Entre los instrumentos a tasa fija, el T30A7 se mantiene como nuestra opción preferida para los inversores que creen que la inflación convergerá por debajo del 1,5% mensual. También hemos adoptado una visión selectivamente positiva sobre el TMG27, ya que la reciente recuperación de las tasas TAMAR y la eventual recomposición de las tasas de financiamiento hacia las elecciones de 2027 lo hacen más atractivo.”
A nivel internacional, los indicadores no resultan alentadores. En el mercado overnight, se destacó la caída del oro, que se negociaba a USD 4.007 y perdía más de 2%. Los metales, como la plata, también sufrieron caídas superiores al 5%. Por su parte, el petróleo reflejaba en sus precios la escalada del conflicto en el Golfo Pérsico, con incrementos cercanos al 3%. El dólar se fortaleció, aun cuando se disipó el riesgo de un aumento en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. En las Bolsas de Nueva York, solo el Nasdaq operó con incrementos significativos en una semana que traerá importantes resultados de las empresas tecnológicas, especialmente de Tesla.
Este escenario muestra para Argentina una aversión al riesgo, pero podría representar una buena oportunidad para los bonos soberanos que sufrieron una leve caída el viernes.
