Economía

El aumento de tasas de la Fed encarece la deuda argentina y complica el regreso a los mercados internacionales

El incremento de la tasa de interés decidido por la Reserva Federal de los Estados Unidos era una medida anticipada. Este ajuste fue reflejado en las Bolsas de Nueva York y en los bonos del Tesoro, donde la nueva tasa de referencia se sitúa en 4%, tras la aprobación unánime del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (Fed), que decidió elevarla en 0,25 puntos.

Los 12 miembros del Comité no solo apoyaron este aumento: sus proyecciones individuales sugieren una futura suba. Estas estimaciones se visualizan en un gráfico conocido como “dot plot”, donde la mayoría anticipa un nuevo incremento antes de finalizar el año. Las próximas reuniones de la Fed están programadas para el 28 de octubre y el 9 de diciembre, y podría decidirse allí una elevación adicional, llevándola a 4,25 por ciento.

La Fed se encuentra en una situación complicada, pues la coexistencia de inflación y crecimiento del empleo evidencia que las causas de la inflación permanecen sin cambios. En ocasiones, el crecimiento económico se convierte en un obstáculo. El banco central estadounidense percibe que el verano de empleo y consumo podría presagiar una crisis si no se logra controlar la inflación.

Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, expresó su disconformidad con el actual nivel de actividad y consideró necesario disminuirlo. “Los informes recientes muestran cierto enfriamiento, pero no me dicen que las tendencias subyacentes hayan mejorado de manera significativa”, afirmó.

El aumento de las tasas ocasionó una caída en los precios de los bonos del Tesoro, elevando su rendimiento al 5,02%, el más alto desde marzo de 2006. Al mismo tiempo, el dólar se fortaleció frente a las seis principales monedas, con un avance del 0,50%, lo que encarece el crédito y podría afectar la actividad económica.

Un dólar más fuerte entra en conflicto con la política arancelaria de la anterior administración, ya que favorece las importaciones y encarece las exportaciones. El ex presidente de Estados Unidos criticó la decisión de la Fed de situar la tasa de interés en 4% y sugirió que debería haberse reducido a 1% para beneficiar la economía nacional.

A pesar de que el aumento era esperado, los bonos soberanos europeos continuaron afectados, aunque los japoneses mostraron una ligera mejoría. Por su parte, los títulos de la deuda argentina en dólares con legislación de Nueva York experimentaron una mezcla de alzas y bajas, predominando las caídas. Como consecuencia, el riesgo país aumentó 4 puntos básicos (+0,8%) hasta alcanzar los 510.

Esta alza de tasas estadounidenses posterga las posibilidades de que Argentina regrese a los mercados internacionales, al sumar un costo significativo a una futura emisión de deuda.

En el Mercado Libre de Cambios (MLC), se negociaron USD 844 millones, y el Banco Central adquirió USD 9 millones. El dólar mayorista subió $7 (+0,5%), alcanzando los 1.513,50 pesos.

Según la consultora F2, dirigida por Andrés Reschini, “se acentuó la caída de retornos reales (ex ante) por un efecto de pinzas entre tasas en pesos desplazándose a la baja y un alza en los pronósticos de inflación implícitos en el mercado de bonos que descontaban una inflación mensual promedio del 1,55% desde noviembre hasta mayo de 2027 y ahora se acercaron al 1,8% mensual”.

Además, añadió que “este doble efecto hundió los retornos reales de la curva en pesos desde un rango de entre 4% – 6,5% anualizado a fin de agosto al 1,8% – 3,5% según el cierre de este miércoles. Aunque la curva en términos reales se mantiene en terreno positivo, el atractivo es menor, y de seguir comprimiéndose puede dar más impulso a la demanda por dolarización, más aún conforme nos acercamos al proceso electoral de 2027”.

En el mercado financiero, el MEP subió $5 (+0,3%) a $1.537,60, mientras que el contado con liquidación (CCL) cedió $0,83 a 1.592 pesos. El dólar informal se estabilizó en 1.560 pesos.

El S&P Merval de las acciones líderes registró una pérdida del 1,7% en pesos y del 1,6% en dólares. YPF sufrió la caída más notable, con una baja del 4,9%, tras un descenso del 3% en el precio del crudo y la decisión de los inversores de liquidar ganancias. En lo que va del año, YPF ha acumulado ganancias en dólares superiores al 50 por ciento. Otras empresas como Transener y Pampa Energía cayeron un 3,1% y un 3% respectivamente.

Mientras tanto, las Bolsas de Nueva York cerraron en verde la noche anterior, después de la caída del día previo vinculada a las declaraciones de Warsh sobre la necesidad de enfriar la economía. Rumores sobre diálogos secretos entre Estados Unidos e Irán también atenuaron el pesimismo entre los inversores.

El precio del petróleo disminuyó un 1%, cotizando el Brent a 104,60 dólares, y el oro cedió un 1,5% ante la fortaleza del dólar, que operó un 0,70% del alza frente a las principales divisas.

Mauricio Villacorta, Estratega de Inversión de IOL, comentó que “la cotización moderó las subas luego de que el Instituto Americano del Petróleo (API) reportara un incremento inesperado de 7,14 millones de barriles en las reservas de Estados Unidos. Además, otros informes indicaron que Arabia Saudita comenzó a ofrecer cargas adicionales a refinadores asiáticos mediante transferencias buque a buque frente a Omán, buscando mitigar los daños sufridos en el East-West Pipeline”.

Se espera que hoy pueda mejorar el ánimo de los inversores, lo que podría llevar a una recuperación de los bonos soberanos. Sin embargo, la mayoría de las expectativas no creen que se haya tocado fondo aún, pero al menos hay una esperanza de que se produzca una tregua.