Política

El esquema de desvío de fondos que sostiene el ‘equilibrio fiscal’ de Milei y Caputo

La diputada Marcela Pagano ha denunciado la existencia de un esquema de desvío de fondos provenientes de los servicios de agua y transporte público, mediante el cual la gestión de Javier Milei se apropia de esos recursos para mantener su pretendido equilibrio fiscal. Esta maniobra es similar a la detectada en relación al Impuesto a los Combustibles, que en lugar de destinarse al arreglo de rutas, fue redirigido a la cartera de Economía para financiar actividades financieras y la compra de votos.

La denuncia, que ha sido hecha de manera oficial, se presentará ante los tribunales federales de Comodoro Py, a través de acusaciones de “malversación de fondos públicos, administración fraudulenta y abuso de autoridad”.

Según la legisladora, quien dejó La Libertad Avanza (LLA), el total recaudado mediante impuestos específicos y desviado a otros fines alcanzaría aproximadamente la cifra de 4 mil millones de dólares.

La denuncia se produjo tras una revisión de ciertos fondos fiduciarios que el gobierno nacional afirmó haber eliminado, así como también de impuestos nacionales que deberían destinarse a obras públicas para prevenir inundaciones y al mantenimiento de la red de transporte ferroviario y de colectivos.

En cuanto a los fondos fiduciarios, Pagano citó el Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica, el cual ha acumulado “375 mil millones (de pesos) desde 2024”, aunque solo habría ejecutado “el 31 por ciento” de esa suma. La diputada asegura que “el 88 por ciento está prestado al Tesoro (Nacional)”, según relató en sus redes sociales.

Este Fondo Hídrico, que se financia a través del Impuesto a los Combustibles, está destinado a realizar obras de saneamiento y de prevención de inundaciones. Sin embargo, Pagano informó que “28 de 49 obras públicas” que deberían ejecutarse con esos recursos se encuentran paralizadas, incluida la referente al Plan Maestro del Río Salado, que está “detenida desde febrero de 2025”. La diputada advirtió: “Cuando el agua llegue, tu dinero va a estar en una Letra del Tesoro”.

La situación es análoga a la denunciada recientemente, cuando se reveló que los fondos recaudados por el ICL estaban siendo utilizados por el Gobierno para sostener su lema del “equilibrio fiscal”. Según la investigación que destapó el asunto, esos recursos debían ser invertidos en el mantenimiento y ampliación de rutas nacionales. Sin embargo, tres cuartas partes de los mismos fueron desviadas a operaciones financieras, como depósitos a plazo y títulos públicos organizados por el Ministerio de Economía dirigido por Luis Caputo.

Pagano subrayó que este escándalo representa “la punta del iceberg” de un sistema a través del cual el Gobierno desvía fondos para mantener su estrategia económica. Añadió que estas maniobras no se limitan a las rutas, ya que involucraron también el agua, los trenes y los colectivos, citando más ejemplos en el marco de su denuncia.

“El SIFER repartió el 69 por ciento y retuvo un tercio de los recursos”, indicó. El Sistema Ferroviario Integrado se financia con la recaudación de impuestos nacionales, como el ICL, y debería ser usado por la Secretaría de Transporte para subsidios y compensaciones que mantengan en funcionamiento los trenes.

Otro de los fondos fiduciarios de los que se habría desviado dinero es el Sistau, creado para subsidiar costos operativos de colectivos y facilitar que los pasajeros paguen un boleto por debajo de su costo real.

La diputada se cuestionó: “Sistau, RCC (Régimen de Compensaciones Complementarias) y CCP (Compensación Complementaria Provincial): ¿quién cobró y con qué criterio? Los recursos disueltos de Procrear, los destinados a incendios y el FFFIR (Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional) ¿a dónde fueron a parar?”.

Al igual que el caso de los fondos desvirtuados para las rutas nacionales, los recursos provenientes de estos fondos también habrían sido utilizados en inversiones financieras y en la compra de votos para la aprobación de leyes requeridas por el Gobierno.

En respuesta a las revelaciones sobre estas irregularidades, Pagano y otros legisladores presentaron una denuncia penal contra el Poder Ejecutivo por el presunto uso discrecional y desvío de más de 1 billón de pesos de recursos del Sistema Vial Integrado (Sisvial). Esta causa se encuentra bajo investigación en el Juzgado Criminal y Correccional Federal 10, con sede en los tribunales de Retiro.

Pagano subrayó que “el famoso superávit se sostiene, en parte, con el dinero destinado a las obras: casi 4 mil millones de dólares de fondos con destino específico sin ejecutar en tres años”. Y advirtió: “No voy a detenerme hasta rastrear cada peso”.

Durante una conferencia de prensa reciente, el vocero presidencial Adrián Ravier fue consultado nuevamente sobre el desvío de fondos que él mismo reconoció en una entrevista anterior. Ravier afirmó: “No se están malversando los fondos, no hay ningún delito” y agregó que el Gobierno asegura “las partidas que establece el presupuesto”.

Aseguró que los recursos recaudados por el Impuesto a los Combustibles se utilizan en parte para el mantenimiento de las rutas y que “el resto del dinero” está “invertido para que no pierda valor”. “No se desvía a ningún lado”, reiteró, mientras intentaba desviar la atención hacia la supuesta implementación de un “cambio de paradigma” en la gestión de rutas nacionales y obras públicas.