Política

El panorama de Javier Milei: relaciones con Brasil y el tema Malvinas en el eje de la agenda

Casi un mes después de la respuesta del Itamaraty que aceleró el regreso del embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, y su par brasileño Julio Bitelli a sus respectivas capitales, las relaciones entre el gobierno de Javier Milei y el de Luiz Inácio Lula da Silva se encuentran en una fase de relativa calma.

Los insultos del presidente argentino hacia Lula, en el contexto de la presentación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial, parecen haber quedado atrás. Estas acusaciones resonaron en Lula, quien también atraviesa su propia campaña, lo que llevó a una deterioración del vínculo personal entre ambos mandatarios.

Por otro lado, el Hospital Garrahan comunicó a través de un mensaje en la red social X que ha desvinculado a la líder gremial que encabezó las movilizaciones en el centro pediátrico en los últimos años. La decisión fue justificada oficialmente en que no se ocupó su puesto de trabajo durante el año anterior. La afectada, Norma Lezana, es nutricionista y presidenta de la Asociación de Profesionales y Técnicos, que junto con la Asociación de Trabajadores del Estado son los sindicatos más activos en el hospital, que comparte su gestión en un 80% entre la Nación y la ciudad de Buenos Aires.

En el ámbito político, el Gobierno tomó nota de la cautela requerida tras los recientes comentarios del presidente de EE. UU., Donald Trump, quien insinuó que su administración podría reconsiderar el apoyo a Gran Bretaña en medio del conflicto por la soberanía de las islas Malvinas. Según fuentes oficiales, los funcionarios consideran que esto podría representar un pronunciamiento favorable para Argentina, pero enfatizan la necesidad de mantener la prudencia.

El Gobierno parece tener claridad en varios puntos. Primero, que el estilo de Milei actúa como un freno que sustenta el cambio económico; los métodos del presidente son vistos como necesarios para disciplinar el panorama político. Segundo, consideran que la situación es más positiva que negativa y que la crítica de la oposición no tiene repercusiones en el momento de las elecciones. En este sentido, anticipan que en 2027 el principal tema al momento de votar será la percepción del riesgo asociado al kirchnerismo, más que las formas en las que el gobierno actual maneja sus políticas. Por último, aseguran que la decisión del voto estará influenciada por el contexto macroeconómico, a pesar de la difícil realidad económica actual.

En otro ámbito, el tema de la morosidad que afecta tanto a familias como a sectores empresariales ha ingresado de forma silenciosa en la agenda del Gobierno, a pesar de los esfuerzos de Milei por dejarlo de lado. Mientras el martes se prevé una reunión del Gabinete en la Casa Rosada, este lunes, no se descartaba que el asunto se toque en algún momento de dichas discusiones. El Gobierno se muestra optimista respecto a una disminución en las cifras de morosidad, según indican fuentes cercanas, y minimizan el aumento observado en junio y julio, cuando la mora creció de 12,77% a 12,94%, respaldándose en las estadísticas del Banco Nación de agosto.