El recorrido por Vía Viva, que abarca cuatro kilómetros sobre terrenos ferroviarios liberados tras la elevación de las vías del Viaducto Mitre, se centró en la segunda etapa del proyecto, que se sitúa a lo largo de la Avenida del Libertador. Esta nueva fase está dirigida al sector automotor premium y a propuestas gastronómicas, e incluye más de 50 cargadores para vehículos eléctricos, además de un estacionamiento subterráneo con capacidad para alrededor de 180 automóviles. Se estima que la inversión total del proyecto asciende a USD 45 millones, y esta segunda etapa representa aproximadamente USD 25 millones de dicha cifra, sumando cerca de 45.000 metros cuadrados de superficie comercial y seis hectáreas de espacio público.
La presencia de Santilli, quien accedió al Gobierno bajo la figura de Karina Milei y estuvo al frente de la delegación de LLA durante la segunda reunión con el PRO llevada a cabo en la Casa Rosada, otorgó una fuerte carga política a la actividad. Como jefe de Gabinete, Santilli es uno de los principales interlocutores del oficialismo en las negociaciones con el partido que actualmente gobierna la Ciudad. Desde ese ámbito, se afirma que su intervención posee un significado similar al de otras visitas realizadas en diferentes distritos del país junto a figuras libertarias.
La situación en Belgrano contrasta significativamente con la actual tensión en la relación entre LLA y el PRO en el distrito. El legislador porteño de LLA, Juan Pablo Arenaza, expresó de manera contundente: “Nosotros queremos gobernar la ciudad de Buenos Aires y estamos preparándonos para eso”.
Arenaza, que anteriormente formó parte del PRO, criticó la gestión del jefe de Gobierno, Jorge Macri, afirmando que “la expectativa que había sobre Jorge Macri no se está cumpliendo”. Según señaló, el contacto con los vecinos de zonas como Palermo refleja un descontento palpable: “Todas esas señoras habían votado a Jorge Macri y estaban muy desencantadas de lo que pasaba en su barrio”.
El dirigente mencionó a Ramírez como una de las figuras más relevantes de LLA en el ámbito porteño, aunque resaltó que Patricia Bullrich, exministra de Seguridad y figura clave del PRO, ya ha declarado que su intención es respaldar la reelección de Javier Milei en 2027 y apuntar a la presidencia en 2031. En cuanto a la gestión actual, Arenaza no dudó en manifestar: “La administración está estancada” y “hay que darle una vuelta de tuerca a la ciudad”.
Este enfoque sobre la Ciudad de Buenos Aires se desarrolla en paralelo a negociaciones a nivel nacional entre ambos partidos. El jueves, los diputados Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, representantes de Macri, ingresaron a la Casa Rosada para participar de la segunda mesa formal entre LLA y el PRO. Al encuentro asistieron, entre otros, Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Relaciones Institucionales, Eduardo “Lule” Menem. La reunión se extendió por aproximadamente dos horas.
Al término del encuentro, tanto Ritondo como De Andreis afirmaron que ambas fuerzas están buscando alcanzar un acuerdo “en todo el país”. “La lógica es ir en alianza en todo el país”, afirmó Ritondo, subrayando que durante la revisión de la situación en 17 distritos no se incluyeron aquellos donde el PRO ya ejerce el gobierno. De Andreis, por su parte, transmitió el mensaje que el expresidente Mauricio Macri impartió a sus enviados antes del encuentro: “Que hagamos todos los esfuerzos posibles para blindar el cambio en la Argentina y que no vuelva el kirchnerismo”.
A pesar de este tono conciliador, las tensiones subyacentes permanecen. Dentro del PRO hay dirigentes que muestran diferentes niveles de disposición para unirse al Gobierno, y Macri ha indicado que el oficialismo debe demostrar gestos que ayuden a restaurar la confianza, la cual se ha visto afectada tras numerosos desencuentros, como las demoras en la aprobación de la ley de ficha limpia y los acuerdos entre LLA y el peronismo que dejaron al PRO fuera de la Auditoría General de la Nación y de la presidencia de la Bicameral de Inteligencia. Desde el Gobierno, en cambio, se sostiene que los fundamentos del plan económico permanecen sólidos y que no habrá sobresaltos.