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El Torneo Clausura presenta una paridad sorprendente: los clubes más modestos toman la delantera

El panorama del fútbol argentino se ha vuelto inesperado, con clubes considerados pequeños desafiando a los grandes. En este sentido, no sorprende que Instituto y Argentinos lideren las zonas del Torneo Clausura, ni que estén acompañados por Vélez, Defensa y Justicia y Gimnasia de Mendoza en el Grupo A; y Sarmiento, Gimnasia y Rosario Central en el B. La interrogante persiste: ¿esta igualdad en el torneo responde a un nivel elevado de los equipos menores o a una caída de los de mayor renombre?

El presidente de la Liga Profesional, Claudio Tapia, defiende con firmeza el campeonato de 30 equipos, destacando que la integración de la Champions League y otros torneos internacionales ha influido en la decisión de expandir la cantidad de participantes. Según Tapia, este formato ofrece más oportunidades para el desarrollo de jugadores: “Si juegan 30 equipos en Primera, tenés 10 equipos más. ¿Cuántos jugadores hay por plantel? 20 o 21 profesionales más 9 chicos; es decir, 30 futbolistas. Son 300 jugadores extras que ponés en vidriera”, justificó. Y agregó: “Hay gente que dice que quiere un torneo de 20 equipos y nunca vio uno. Nos guste o no, este es el campeonato que eligieron los clubes, lo votaron los dirigentes. Y creo que tan equivocados no estamos.”

Racing, Independiente y San Lorenzo enfrentan crisis similares, mientras que River, tras el arribo de Leonardo Ponzio, comienza a mostrar señales de vida, aunque su desempeño durante el año podría considerarse pobre a pesar de un posible título en diciembre. Actualmente, solo Boca se encuentra en un buen momento, manteniendo abiertas todas sus posibilidades. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena, capitaneado por Leandro Paredes, está rindiendo a un nivel destacado, lo que alimenta las esperanzas en el resto de los clubes.

Un dato contundente respalda la afirmación de que la igualdad en el torneo es más que un fenómeno aislado: durante las últimas 13 ediciones, ningún equipo grande ha logrado consagrarse. El último campeón fue River en 2023, bajo la dirección de Martín Demichelis. Desde entonces, han celebrado títulos equipos como Estudiantes -4-, Vélez -3-, Rosario Central, Platense, Central Córdoba, Independiente Rivadavia, Talleres y Belgrano. Pronto, esta lista podría ampliarse, ya que Rosario Central y Estudiantes se enfrentarán el próximo sábado 26 por la Supercopa Internacional.

Entre los que se encuentran en la cima, Argentinos se destaca con un juego atractivo bajo la dirección de Nicolás Diez, aunque aún le falta concretar en los momentos decisivos. Equipos como Vélez, Defensa y Justicia y Rosario Central han mantenido un nivel de juego consistente, siendo el último de ellos uno de los que se ha preparado para competir en la Copa Libertadores.

Instituto, Gimnasia de Mendoza, Gimnasia y Esgrima La Plata, así como Sarmiento, también han mostrado un buen desempeño, con Instituto dirigido por Diego Flores ofreciendo uno de los mejores estilos de juego, mientras que el equipo mendocino, bajo el mando de Darío Franco, se caracteriza por su vocación ofensiva.

La pregunta sobre la raíz de esta paridad continuará planteándose hasta el cierre del torneo. ¿Es culpa de un descenso en el rendimiento de los equipos grandes o un aumento en las ambiciones de los más modestos? Las últimas actuaciones parecen argumentar a favor de ambos puntos de vista. Por lo pronto, los clubes grandes observan desde la distancia mientras sus rivales aprovechan cada ocasión para demostrar que la camiseta ya no es suficiente. En este contexto del fútbol argentino de 30 equipos, la historia tiene un peso considerable, aunque cada vez parece tener menos influencia, convirtiéndose en una nueva norma.