Sociedad

El túnel de Caseros se transforma en un festín con el trombonista Joaquín Agüero

En Argentina, los mundiales suelen dar vida a nuevos personajes que rápidamente se convierten en íconos de popularidad. En el oeste de la ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, el Mundial de Catar 2022 catapultó a Cristina “Abuela La La La” como un amuleto de buena suerte.

Este año, no se ha quedado atrás. Las celebraciones por el pase de la Selección Argentina a la final han contado con un nuevo símbolo en el conurbano bonaerense. Joaquín Agüero, un joven trombonista, desató la euforia en el túnel bajo nivel de Caseros, reviviendo el ritual que lo convirtió en viral durante el torneo.

Luego de la victoria de ayer contra Inglaterra, miles de aficionados se congregaron en Tres de Febrero. El túnel bajo nivel de Caseros se transformó en un escenario lleno de vida, donde Joaquín se erigió como protagonista. Su llegada, anticipada por las redes tras el festejo por la victoria ante Suiza, volvió a llenar el espacio de música y cánticos.

El fenómeno se originó en los cuartos de final, cuando videos en plataformas sociales mostraron a Joaquín ingresando al túnel como pasajero en una moto, rodeado de fanáticos. Una vez en el interior, tomó su trombón y, en un momento de silencio colectivo, comenzó a interpretar los primeros acordes de “No tengo un mango y vengo igual”, un clásico de las canchas que rinde homenaje a Damas Gratis. La respuesta fue instantánea: saltos, espuma y banderas llenaron el ambiente.

El miércoles, el ritual se renovó tras el épico triunfo ante Inglaterra. Con el túnel aún más abarrotado, Joaquín recibió una cálida bienvenida de los hinchas que coreaban su nombre. En esta oportunidad, eligió interpretar “La cuarta estrella”, una melodía adoptada tanto por la hinchada como por el plantel argentino, similar a lo ocurrido con “Muchachos” hace cuatro años. Su interpretación resonó entre vítores y cánticos en un escenario de pura felicidad nacional.

El fenómeno del trombón en Caseros ha añadido un nuevo capítulo a las celebraciones argentinas, con imágenes y videos que se han difundido ampliamente en redes sociales. La imagen del túnel repleto de hinchas y música se ha convertido en un emblema de la emoción colectiva tras el ascenso a la final, y muchos esperan revivirla el próximo domingo.

Mientras tanto, miles de personas se reunieron en el Obelisco. Las calles de la ciudad se colmaron de hinchas con banderas, bombos y fuegos artificiales, consolidando al emblemático monumento como el centro de los festejos. La celebración también se extendió a diferentes puntos y plazas, todos a la espera de repetir la euforia y que Argentina logre una nueva consagración.