En una entrevista en esRadio, el candidato popular declaró que su compromiso se extiende tanto a quienes ya perciben una pensión como a aquellos que aún no la han recibido. “Yo voy a garantizar la viabilidad del sistema público de pensiones para las personas que no las han cobrado y que están dudando si las van a poder cobrar. Por tanto, primer compromiso. Segundo compromiso, voy a revalorizar las pensiones a la gente que las están cobrando”, indicó.
Feijóo subrayó que la actualización de las prestaciones según la inflación es una certeza. “Ahora bien, el sistema público de pensiones es una cuestión que no voy a cuestionar en ningún caso. Por tanto, revalorización con el IPC de pensiones, la respuesta es sí”, enfatizó, en un contexto electoral marcado por el debate sobre el costo de las jubilaciones y la sostenibilidad fiscal.
No obstante, el dirigente del Partido Popular ha admitido que mantener el sistema conllevará importantes retos financieros. Durante la conversación, hizo mención al “déficit enorme” y al impacto que implica el envejecimiento poblacional, especialmente por el retiro de las generaciones nacidas durante el baby boom, entre los años sesenta y 1974. Este cambio demográfico, advirtió, “va a poner muy difícil” la sostenibilidad del modelo.
La promesa de Feijóo también abarca a los trabajadores jóvenes, quienes se muestran preocupados por su potencial para acceder a una pensión en el futuro, un tema que forma parte del debate sobre las reformas necesarias del sistema. El líder popular aseveró que “garantizar el futuro de las pensiones” es “un objetivo básico”, aunque lo vinculó a la evolución de la economía española.
Para alcanzar este objetivo, aboga por un modelo centrado en el crecimiento económico, junto con mejoras en productividad y competitividad. En particular, sostiene que la economía debe “crecer de forma sana, no a través del gasto público, ni a través del incremento masivo de impuestos”, y reclamó el cese de “gastar en lo superfluo y evitable”. No especificó, sin embargo, qué medidas concretas adoptaría para asegurar el futuro del sistema.
Más allá de las pensiones, Feijóo ha concentrado gran parte de sus críticas en la política de vivienda del Gobierno actual. Calificó la actuación del Ejecutivo como “política absolutamente especulativa” y cuestionó su intervención en el mercado, asociándola a las estrategias de “los partidos populistas, comunistas y de extrema izquierda”.
Argumentó que las restricciones sobre los alquileres y la falta de protección para los propietarios podrían resultar en que algunas propiedades se retiren del mercado. En particular, mencionó a Cataluña como un ejemplo de lo que considera un fracaso gubernamental: “Y esto es lo que ha pasado. Hay un lugar especialmente claro del fallo de la política de vivienda que es Cataluña”, concluyó.
Estas declaraciones colocan el acceso a la vivienda como otro punto de confrontación entre el Partido Popular y el PSOE. Feijóo sostiene que las decisiones del Gobierno han empeorado la situación, mientras que sus críticas se centran en la regulación de los alquileres.
Además, el presidente del PP ha intensificado sus críticas al referirse a los desahucios ocurridos durante la gestión de Sánchez, mencionando una cifra aproximada de 300.000 procedimientos y un ritmo diario de 97 desahucios, datos que utiliza para cuestionar la gestión del Ejecutivo en este aspecto.
En este contexto, expresó que “lo que hay que hacer es un único desahucio en España, que es sacar a Sánchez de Moncloa. Eso sí, un desahucio democrático. Pero este es el desahucio más importante que tiene España”, destacó.
Feijóo también criticó a Sánchez por, según su opinión, intentar “agitar” el tema de la vivienda ante las elecciones de noviembre y cuestionó las reuniones del presidente con fondos de inversión durante sus viajes a Nueva York, considerándolas incompatibles con el discurso del Gobierno acerca de las dificultades de acceso a una vivienda.