Sociedad

James Cameron adquiere un terreno de 41 hectáreas por US$4,4 millones y lo transforma en una propiedad autosuficiente

James Cameron, conocido por crear universos cinematográficos, ha dedicado más de 20 años a desarrollar uno en el mundo real. En 1999, el director de “Titanic” y “Avatar” adquirió un extenso terreno de aproximadamente 41 hectáreas en la costa de California por US$4,375 millones, transformándolo en un lugar diseñado para vivir de manera más independiente en relación con la red eléctrica y el entorno.

La propiedad se localiza en Hollister Ranch, en la costa de Gaviota, dentro del condado de Santa Bárbara. Junto a su esposa, Suzy Amis Cameron, el director incorporó jardines, sistemas de energía renovable, instalaciones para animales y diversas áreas de trabajo. Más de dos décadas después de la compra, la propiedad fue puesta a la venta por un valor de US$33 millones.

Un aspecto destacado del terreno es su capacidad de producción alimentaria. Cuenta con una huerta de aproximadamente tres cuartos de acre, donde se cultivaban alrededor de 150 variedades de productos. Según Cameron, este jardín era capaz de generar suficiente alimento para abastecer a entre 40 y 50 personas en ciertos períodos, además de servir a las necesidades de su familia.

Esto formaba parte de la filosofía de vida sostenible que la pareja había cultivado con el tiempo. Así, la propiedad no solo se concebía como una vivienda lujosa frente al océano, sino que también poseía características de un espacio productivo, con zonas dedicadas al cultivo y al cuidado de animales.

La vivienda estaba diseñada para operar casi completamente fuera de la red eléctrica. Su sistema energético se basaba en paneles solares, un generador eólico y baterías que almacenaban la energía producida. Según detalles proporcionados al momento de su salida al mercado, el sistema energético tenía la capacidad de mantener una instalación de aproximadamente 100 kilovatios.

En cuanto a su suministro de agua, el terreno contaba con un pozo para el riego, mientras que el suministro para el consumo doméstico provenía de una empresa que abastecía diferentes propiedades en Hollister Ranch. De este modo, aunque comúnmente se refiera a ella como una propiedad “autosuficiente”, no todos sus servicios eran completamente independientes.

La autosuficiencia no implicó renunciar al confort. La casa principal abarca cerca de 8.000 pies cuadrados, equivalentes a unos 743 metros cuadrados, e incluye cinco dormitorios, siete baños, oficinas, gimnasio, sala multimedia y un área de juegos.

La propiedad además dispone de una casa de huéspedes de aproximadamente 2.000 pies cuadrados, dos graneros, instalaciones ecuestres, una oficina, una cancha de tenis y una piscina tipo laguna. Desde la vivienda se pueden admirar vistas panorámicas hacia la costa y el océano Pacífico, con la playa de Drake’s Beach a menos de un cuarto de milla, es decir, a unos 400 metros.

El terreno también ha servido como fuente de inspiración creativa. Cameron reveló que pasaba meses en la propiedad trabajando en sus escritos, donde concibió gran parte del guion de la primera entrega de “Avatar” y aproximadamente la mitad de los guiones de las secuelas.

La casa incluía una biblioteca en el piso superior, utilizada como espacio de escritura, y algunas construcciones del terreno se destinaban a sus proyectos relacionados con la tecnología y la exploración oceánica. Entre sus instalaciones se encontraba un granero de 24.000 pies cuadrados, utilizado para actividades ecuestres, talleres y mantenimiento.

Tras más de 20 años de posesión, Cameron decidió vender la propiedad en 2023, considerando cambios en su vida familiar y las obligaciones laborales que lo mantenían cada vez más ocupado en distintos lugares debido a sus proyectos profesionales. Así, la adquisición de US$4,375 millones en 1999 se transformó en una propiedad singular, un refugio que combina lujo, producción de alimentos y creatividad.