Política

Jorge Capitanich reflexiona sobre las elecciones de 2027: “Siendo opositores acérrimos no vamos a construir el voto que necesitamos”

A medida que el peronismo inicia el debate sobre su táctica para retomar el poder en 2027, Jorge Capitanich realizó una autocrítica contundente respecto al estado actual del partido y cuestionó las dinámicas internas que, según su perspectiva, obstaculizan la creación de una alternativa eficaz frente a Javier Milei.

“Creo que a veces en el peronismo tenemos una estrategia equivocada. Ponemos el carro delante del caballo”, expresó el exgobernador chaqueño durante una entrevista.

Para Capitanich, “el error recurrente del PJ es intentar resolver primero la discusión sobre liderazgos antes de acordar una representación política común y un programa de gobierno”. Según su análisis, el enfoque debería ser inverso: primero consolidar una propuesta, definir objetivos y luego elegir a los líderes que la representen.

“Primero tenemos que unir la representación. Segundo, tenemos que tener un programa”, sostuvo. Entre los pilares que considera esenciales mencionó la necesidad de fomentar una política industrial, la creación de empleo, el fortalecimiento de la ciencia y la tecnología, el desarrollo de economías regionales y la estabilidad en las reglas macroeconómicas.

Además, Capitanich cuestionó el alto nivel de confrontación interna y externa que caracteriza a la política argentina. “Profundizamos ciertas diferencias que verdaderamente podríamos matizarlas y ordenar perfectamente un crecimiento sostenible”, indicó, al destacar que la polarización constante dificulta la elaboración de acuerdos permanentes.

El senador subrayó que la sociedad demanda previsibilidad y consensos básicos sobre temas cruciales como la estabilidad económica, la inversión, la infraestructura y el empleo.

En este sentido, se opuso tanto a las posturas extremas dentro del peronismo como a la idea de configurar una oposición centrada únicamente en el enfrentamiento con el oficialismo. “Ni el Gobierno con su prédica va a poder hacer algo, ni nosotros pretendiendo ser opositores acérrimos vamos a construir la cohesión en el voto que se necesita como forma imprescindible para validar en democracia políticas públicas de consenso”, afirmó.

Esta declaración sugiere una estrategia orientada a ampliar la base electoral del peronismo y atraer a sectores moderados que actualmente no se identifican claramente con las principales fuerzas políticas.

En relación con el panorama electoral que se aproxima, Capitanich apuntó que el Gobierno intentará avanzar en la suspensión de las PASO antes de las elecciones de 2027.

Si bien se mostró a favor de conservar las primarias como mecanismo de selección de candidatos, dejó abierta la posibilidad de discutir modificaciones que permitan reducir costos sin comprometer la participación democrática. Mencionó alternativas como “la posibilidad de convertirlas en optativas o fortalecer las internas partidarias bajo supervisión de la Justicia Electoral”.

Más allá de la discusión electoral, Capitanich evaluó uno de los fracasos legislativos más significativos que enfrentó el oficialismo recientemente: la eliminación de capítulos clave relacionados con la flexibilización de la ley de tierras, la gestión del fuego y temas sociourbanos.

Según su análisis, el Gobierno no logró mantener la mayoría que había conseguido en otros proyectos debido a la variedad de intereses provinciales presentes en el Congreso.

“Fue una derrota estrepitosa del proyecto político”, aseveró el senador. A su juicio, el resultado fue producto de una combinación de errores estratégicos por parte del Ejecutivo y de sus propios legisladores.

Capitanich argumentó que la iniciativa abordó asuntos sensibles para muchas provincias, lo que generó resistencias incluso entre sectores que por lo general apoyan al oficialismo.

El dirigente chaqueño subrayó que el debate va más allá de la propiedad de la tierra y se relaciona con una agenda global cada vez más relevante.

Dentro de este marco, mencionó temas como el acceso a recursos naturales, el agua dulce, los minerales estratégicos, la energía y las cadenas de suministro internacionales. Según indicó, “la defensa del territorio forma parte de una discusión más amplia sobre soberanía política y autonomía nacional”.

Para Capitanich, la reacción de varios gobernadores y legisladores ante la propuesta oficialista evidenció que existe un límite político cuando las provincias consideran que sus intereses estratégicos y su identidad territorial están en juego.

Con la vista fija en 2027, el senador considera que el reto del peronismo será forjar una propuesta que combine desarrollo productivo, estabilidad económica y amplios consensos, una tarea que, según su evaluación, demandará “menos disputas internas y más capacidad de representación.”