Este fenómeno avanza por dos vías que coexisten simultáneamente:
Para explorar esta dualidad, se dialogó con el Director de Professional, Digital & Enterprise de Randstad para Argentina y Chile, así como con representaciones de Deel, una plataforma global dedicada a la gestión de nómina y contrataciones. Además, se incorporan datos del Global AI Jobs Barometer de PwC, del informe Talent Trends de Michael Page y de un estudio sobre el mercado laboral del Economic Graph Research Institute de LinkedIn.
Según LinkedIn, la expansión de la inteligencia artificial ha dado lugar a la creación de al menos 1,3 millones de nuevos empleos a nivel mundial en los últimos dos años.
El cargo que más aumentó en cifras absolutas fue el de annotador de datos, que cuenta con 774.000 contrataciones globales, seguido del puesto de Director de IA, con 298.000, y el de Ingeniero de IA, que suma 177.000. También se ha reportado la incorporación del Analista Forense de IA, especializado en garantizar que los sistemas de inteligencia artificial sean transparentes y cumplan con los criterios humanos, con 49.000 nuevos empleos creados.
En términos porcentuales, el crecimiento más significativo ocurrió en los llamados ingenieros de implementación de IA, cuyo número se multiplicó por 42 desde 2023. También hubo un aumento de 13 veces en los puestos de Ingeniero de IA en el mismo período.
El Reporte de Contratación Global 2025 de Deel, que analizó más de un millón de contratos en 37.000 empresas alrededor del mundo, indica que la demanda de formadores de IA, quienes etiquetan datos, ofrecen retroalimentación y optimizan resultados de sistemas de IA, ha crecido un 283% a nivel global.
El entrevistado explicó que esto representa “decenas de miles de trabajadores en más de 300 organizaciones,” abarcando funciones que van desde etiquetadores de datos hasta especialistas en campos como la medicina y la economía.
En el contexto argentino, esta tendencia es aún más marcada. De acuerdo con la misma fuente, la demanda de entrenadores en esta especialidad en el país creció un 724% durante 2025, un aumento atribuido a la disponibilidad de talento local y a una necesidad global sin fronteras.
La segunda vía de transformación es menos evidente, pero igualmente crucial. La inteligencia artificial no siempre origina profesiones completamente nuevas; en muchos casos, transforma roles existentes.
LinkedIn identifica entre los diez perfiles laborales que han incorporado habilidades de alfabetización en IA durante el último año a profesiones como ingenieros de software, redactores, asistentes administrativos y analistas de datos, entre otros.
“El avance de la IA ha generado nuevas posiciones y reconfigurado el mercado laboral. Muchas organizaciones optan por integrar conocimientos en IA en roles que ya existían, como el caso de los desarrolladores que ahora utilizan IA en su programación,” señaló el Director consultado.
Según su análisis, esta reconversión no se limita a la tecnología; nuevos roles híbridos que combinan datos e inteligencia artificial están surgiendo en áreas comerciales, de marketing, operaciones, legales y recursos humanos.
Este enfoque ha generado un cambio significativo en los criterios de contratación. El estudio Talent Trends de Michael Page menciona que el 78% de las organizaciones en Argentina que aplican un enfoque de reclutamiento centrado en habilidades —por encima de títulos académicos o experiencia laboral— considera que esta metodología mejora sus resultados de contratación.
Adicionalmente, se señaló que para 2026, el 68% de los profesionales utilizará inteligencia artificial generativa en su trabajo diario, un incremento respecto al 43% de 2025 y al 24% de 2024.
El Global AI Jobs Barometer de PwC, que evaluó más de 1.000 millones de avisos laborales en seis continentes, concluyó que los puestos que requieren habilidades específicas en IA crecen un 69% más rápido que el mercado laboral general.
El informe también revela que los trabajadores con estas competencias obtienen, en promedio, un salario un 62% más alto en comparación con aquellos que no las poseen, una diferencia que el año anterior era del 57%. PwC ha detectado brechas salariales de hasta el 118% en algunas industrias, mientras que en el sector público esa diferencia alcanza el 16%. Esta situación contribuye a la escasez de profesionales con experiencia acreditada.
Según el director consultado, “un profesional con un buen trasfondo tecnológico, habilidades en IA y dominio del inglés se enfrenta a múltiples ofertas laborales en un entorno donde la demanda supera con creces a la oferta,” enfatizando que “la competencia por el talento es global.”
En este escenario, la formación emerge como un desafío crucial. Un estudio de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay indica que el 86% de los trabajadores argentinos no ha recibido capacitación en IA de parte de su empleador, aunque el 48% opina que tal formación es fundamental para su desarrollo profesional.
Simultáneamente, la adopción de tecnologías de IA está creciendo entre las empresas: el 42% de las pymes en Argentina ya las utilizan.
Esta disparidad entre la necesidad de formación y la oferta ha empezado a constituirse en una oportunidad de negocios para diversas firmas y universidades, que en los últimos años han lanzado programas, cursos y capacitaciones orientadas al uso de la inteligencia artificial en el entorno laboral. También se están desarrollando iniciativas dirigidas directamente a los trabajadores.
Por ejemplo, una empresa local de transformación tecnológica ha lanzado en colaboración con otra firma una convocatoria de 10.000 becas para participar en un programa orientado a personas de cualquier ámbito profesional, sin requerir conocimientos técnicos previos. “Todo lo que la IA pueda hacer, lo va a hacer. Lo que permanece sin resolver es qué harás tú con eso,” planteó su CEO.
Varios estudios coinciden en que, a nivel global, el ritmo de contrataciones se mantiene un 20% por debajo de los niveles precovid, una tendencia vinculada más a la incertidumbre económica y los cambios en las tasas de interés que a la sustitución de empleos por automatización.
Según proyecciones de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU., para 2030, aproximadamente el 60% de los nuevos empleos surgirán de ocupaciones que generalmente no requieren un título universitario. Se estipula que se trata de los llamados trabajos “de cuello nuevo”, que mezclan habilidades técnicas, destrezas manuales y capacidad de adaptación constante.