“El dolor más grande es porque no pudimos llevar otra vez la copa del mundo a nuestro país, porque si hay alguien que merecía volver a vivir esa sensación, eran ustedes”, escribió en su publicación, subrayando la conexión que siente con la hinchada, un elemento clave para el plantel, que regresó a una final cuatro años después de haberse consagrado en Qatar 2022.
“Pero con el correr de las horas nos van haciendo caer que la identificación que tienen con este grupo va más allá del trofeo y eso es algo de lo que me quiero agarrar para poder transitar este momento”, agregó.
Además, el mediocampista dedicó un espacio en su mensaje a aquellas personas que, según él, esperaban un fracaso de la selección argentina: “Hoy miro cuanta gente esperaba esta caída, instalando durante toda la copa del mundo conspiraciones infundadas para calmar el dolor de otro por no poder vivir lo que todos los argentinos estábamos viviendo, porque nuestras sonrisas molestan, porque nuestras maneras les joden”.
A pesar de las críticas que recibió, De Paul reafirmó la fortaleza del grupo y aseguró que los intentos de desestabilización por parte de algunos no hicieron más que reforzar la resiliencia de los jugadores frente a la adversidad. “Pero eso no hizo más que reafirmar que la pasión y el amor por nuestra camiseta puede con todo”, concluyó, expresando su orgullo por ser argentino, a pesar del dolor que le causará la derrota en el tiempo.
El partido ante España estuvo marcado por la tensión y las controversias. Argentina enfrentó parte de la final con diez jugadores, mientras que el director técnico, Scaloni, fue amonestado por protestas hacia una decisión del árbitro esloveno Slavko Vincic en un momento crítico del encuentro. Desde el banco, el cuerpo técnico examinó diferentes alternativas para hacer frente a la situación de desventaja numérica, aunque Lautaro no fue finalmente seleccionado para ingresar.
